El biólogo Eduardo Etchepare advirtió que advirtió que, por las actuales condiciones climáticas, ambientales y humanas, este verano podría registrarse una floración algal superior a la del año pasado en el río Uruguay, lo que obliga a extremar controles.
Las declaraciones se dieron luego de ser parte de la segunda jornada de trabajo del año sobre floraciones algales, de la que participaron municipios de la costa del río Uruguay, organismos provinciales y la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Si bien también habían sido invitados organismos nacionales, el entrevistado comentó que “no hubo representación de Nación”.
Etchepare explicó que la CARU es el organismo con competencia exclusiva para la toma de datos y la difusión de la información vinculada a las floraciones algales, una tarea clave no sólo para prevenir a los bañistas y a quienes realizan actividades recreativas en el río, sino también para alertar a plantas potabilizadoras de agua y al sistema de salud ante posibles casos derivados de la exposición a cianobacterias.
“Lamentablemente llegamos a esta temporada en una situación peor que la del año pasado, aunque con mucha más información”, señaló el especialista, al tiempo que remarcó que muchas veces las acciones preventivas se toman tarde, tanto para la sociedad como para el ambiente.
Sobre las cianobacterias
En ese sentido, explicó que las cianobacterias —conocidas popularmente como “verdín”— existen desde hace unos 3.500 millones de años y son fundamentales para la vida en la Tierra, pero que el desbalance ambiental generado por la actividad humana favorece su superpoblación. Entre los factores determinantes mencionó las altas temperaturas, las abundantes precipitaciones, las aguas estancadas, la eutrofización de lagos y embalses; y el constante aporte de nitrógeno y fósforo provenientes de la agroindustria.
“El calentamiento global llegó para quedarse y, con la información que tenemos hoy, es muy fácil prever lo que va a ocurrir en los próximos meses”, advirtió Etchepare. Recordó que se viene de un año con lluvias abundantes, lo que incrementa el arrastre de nutrientes hacia el río y el lago de Salto Grande, generando condiciones ideales para la proliferación de estas bacterias.
Según detalló, este escenario permite anticipar que “va a ser un año similar o peor que el anterior en cuanto a la superpoblación de algas”, lo que obliga a maximizar las alertas, especialmente en las plantas potabilizadoras que toman agua del río Uruguay y en los hospitales que deben estar preparados para atender posibles afecciones.
No son un fenómeno inevitable
No obstante, el biólogo aclaró que las floraciones no son un fenómeno inevitable. Como ejemplo, citó los datos de la CTM correspondientes al período 2022-2023, cuando la región atravesó una fuerte sequía y no se registraron floraciones algales en el lago. “Esto demuestra que gran parte del problema está relacionado con los nutrientes que llegan al agua arrastrados por las lluvias”, explicó.
Entre las posibles soluciones, Etchepare mencionó la necesidad de reducir el ingreso de fósforo y nitrógeno al sistema hídrico, preservar las líneas de ribera con cortinas verdes que actúen como filtros naturales y proteger humedales, que funcionan como verdaderas esponjas naturales y ayudan a mitigar la magnitud de las floraciones. Destacó, en ese sentido, experiencias avanzadas en ciudades de la costa del río Paraná y el inventario de humedales desarrollado en Concordia.
Esta nota es posible gracias al aporte de nuestros lectoresSumate a la comunidad El Miércoles mediante un aporte económico mensual para que podamos seguir haciendo periodismo libre, cooperativo, sin condicionantes y autogestivo. |

El Miércoles Digital Concepción del Uruguay – Entre Ríos



