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LLEVA 2500 DIAS CERRADA

A ocho años del incendio en Casa de la Cultura ¿qué falta para que vuelva a funcionar?

Ese espacio fue durante medio siglo un importante motor del teatro uruguayense. En 2018 se incendió y todavía no se ha reabierto. Desde la institución explican que solo falta firmar un nuevo comodato, pero no logran acordar porque desde la gestión pretenden cederla por un plazo muy exiguo (apenas un año) sin que se entienda por qué. Desde Cultura del municipio no dan razones de ello, pero niegan que la intención sea administrar el lugar directamente. Pero la charla parece estar en un callejón sin salida. Aquí el informe.

 

REDACCIÓN de EL MIÉRCOLES

 

El 19 de enero de 2018 la Casa de la Cultura se prendió fuego (ver enlace). El lugar, surgido a comienzos de los 70 de la iniciativa de un activo grupo de amantes del teatro, siempre perteneció a la Municipalidad, que en tiempos del intendente Miguel Angel Gregori, cedió el uso a los impulsores: el recordado Gringo De Michele y un nutrido grupo de teatristas que a fuerza de pasión y convicción hicieron de ese lugar un emblema de la producción cultural autogestiva en la región.

Gregori, entonces jefe del municipio, otorgó un comodato inicial de diez años. Un plazo sensato que impulsó a los primeros iniciadores a volcar todo su entusiasmo en el crecimiento del lugar.

Años más tarde el grupo activo de Casa de la Cultura se conformó como asociación civil y, tiempo después, en la primera gestión como intendente de José Lauritto, se firmó un nuevo convenio de uso (un “comodato”) con la Municipalidad para el uso del local, bajo la gestión y dirección de la Asociación Civil “Casa de la Cultura”. Miguel López la presidía entonces y el comodato, firmado en diciembre de 2003 por el intendente Lauritto, fue por cinco años. Así se fue renovando, con las diferentes gestiones que le sucedieron.

Con el incendio de 2018, la Casa de la Cultura dejó de funcionar por razones obvias: el espacio quedó inutilizable y los integrantes de la Asociación Civil vieron, desolados, la destrucción total de un lugar que había sido señero durante décadas, y en el que habían invertido años de trabajo voluntario, no remunerado, autogestivo y cooperativo.

Manos a  la obra

Sin embargo se repusieron y rápidamente comenzaron una campaña para reabrir la Casa lo antes posible: continuaron reuniendo fondos para adquirir equipos (más de cien butacas, escalera para acceder a la tramoya, tres potencias, treinta reflectores nuevos, cámaras para el escenario, un aire acondicionado acorde al lugar, de 18.000 frigorías/calorías, etc).

Todos los equipos comprados para reabrir ascienden a un un valor aproximado de 30 mil dólares o 40 millones de pesos, según explicaron a esta redacción desde la comisión directiva.

Para una futura inauguración, según explican, la albañilería y pintura gruesa estarían finalizadas, aunque faltan detalles. Pero un elemento central para la reapertura no tiene nada que ver con cuestiones de infraestructura: es necesario contar con un nuevo contrato de uso, un comodato que dé sustento legal al emprendimiento.

¿Por qué no se reabre?

Allí radica el escollo principal en este momento: desde la gestión municipal que encabeza José Lauritto pretenden que el comodato tenga solo un año de validez, aunque sería renovable cada año. Los integrantes de Casa de la Cultura pretenden un contrato de seis años, que les dé garantías para instalar toda la infraestructura.

¿Cuál es la razón por la que desde la Municipalidad se ofrece un plazo tan corto? Esta redacción consultó al director de Cultura, Cristian Merlo.

¿Qué es lo que demora la firma del comodato para que reabra Casa de la Cultura?

— La Comisión pone como condición cierto tiempo para la firma, y desde la gestión se entiende que no tendría que ser un tiempo tan extendido. La puesta en valor del edificio sigue en marcha igualmente, no se detiene.

¿Hay mucha distancia entre las pretensiones?

— Años.

¿Y si no se logra acordar, cuál sería el destino del lugar? ¿Quién lo gestionaría?

— El destino, exactamente el mismo. Para lo mismo. Por lo mismo. Y administración municipal. Por eso es importante saber que la obra no se detiene. Y que no será mucho el tiempo que pasará para que se reabran las puertas.

¿Qué está faltando de la obra en sí para estar en condiciones de reabrir?

— Butacas y telón, que ya están en marcha. Lo demás está todo para salir andando.

“No es esa la intención”

Si la intención es que sea administrada desde la Municipalidad ¿no es mejor decírselo a las personas que integran la comisión de Casa de la Cultura y priorizar la reapertura?

— Es que no es esa la intención, justamente la demora en no cerrar las negociaciones es para que quienes administren sea la comisión de Casa de la Cultura. Pero hay una demora de firmas, que no afecta a la demora de obra. O sea, si hoy hubiera acuerdo la obra estaría avanzando en el mismo sentido que en la actualidad.

Si no es esa la intención ¿cuál es la razón por la que les ofrecen un plazo tan exiguo, de solo un año? Considerando que la Casa de la Cultura lleva medio siglo de trabajo autogestivo y voluntario.

— En realidad el comodato podría ser por un año, con posibilidad a continuar. La comisión se conforma por el tiempo que ellos dispongan, ya que es una cuestión aparte. La comisión como tal crea su estatuto y sobre el mismo marca sus tiempos. El municipio ofrece el comodato por el inmueble por un año con opción a que si todo marcha bien haya renovación.

El actual intendente (en su primera gestión) había renovado el comodato con un plazo más generoso, de cinco años. No termina de entenderse por qué ahora tan poco tiempo. Y al parecer eso es lo que frena el acuerdo ¿hay alguna razón?

— Ya eso escapa de mis decisiones.

Un temor lógico

Lo cierto es que Casa de la Cultura siempre fue gestionada ad honorem y durante décadas por comisiones directivas integradas por teatristas, con más o menos éxito según las épocas, pero siempre con una actividad intensa y envidiada desde otras ciudades de la provincia. ¿Por qué eso deberia cambiar, si ha probado ser eficaz y consistente en el tiempo?

Varias generaciones de teatristas se formaron allí. Actores, actrices, directores, talleristas se formaron en ese ámbito. La realidad del teatro uruguayense, la pasión de vecinos y vecinas por esta actividad (que se verifica, por ejemplo, en las salas llenas cada vez que se realiza el Encuentro Entrerriano de Teatro), indudablemente no serían las mismas sin el aporte realizado todo este tiempo.

Y el temor razonable de quienes motorizan la Casa de la Cultura es que después de tanto esfuerzo, el lugar pase a ser gestionado y administrado por funcionarios, lo cual sería un claro retroceso: nada menos que la pérdida de un espacio de creación cultural genuina, de participación ciudadana, con una riquísima historia.

Por otro lado, la Municipalidad cuenta con otros espacios que se utilizan en ocasiones para obras de teatro (aunque por supuesto también para muchas otras actividades), uno de ellos con capacidad para más de 300 personas (el Scelzi), otro con espacio para unas 100 (el Illia). ¿Necesita el Municipio gestionar un tercer espacio (de entre 80 y 100 butacas) que fue pensado desde su origen para el mejor desarrollo posible de las obras teatrales (lo que explica sus camarines, su sala de lectura, su biblioteca, la sala técnica, etc) e incluso como lugar ideal para ensayar una obra durante meses?

Reapertura ya

A ocho años del estrago que devoró ese hermoso lugar, no parece haber razones valederas para que se siga demorando la reapertura.

“Tenemos más de 100 butacas listas para instalar, tenemos en equipos y materiales una inversión realizada que ronda los 40 millones de pesos. Todo gestionado y conseguido por la labor de la comisión. Estamos pidiendo un comodato por seis años, no entendemos la razón por la que desde la gestión solo ofrecen uno. Con derecho a renovación, sí, pero también con la posibilidad de que en un año se caiga y otra gente pase a estar a cargo. La verdad es que no hemos recibido una explicación razonable de ese plazo exiguo, que no sabemos cómo interpretar. Nosotros no especulamos, hay miembros de la Comisión que hace medio siglo que trabajan gratis por amor al teatro y a la cultura…”, dijo a esta redacción Mario Lorán, actual presidente de la comisión de Casa de la Cultura.

Como una forma elegante de presión, meses atrás integrantes de la asociación civil pidieron a reconocidos artistas o figuras públicas que grabaran videitos pidiendo la reapertura de Casa de la Cultura: así lo hicieron Sergio Maravilla Martínez o Joaquín Furriel.

Pero esa presión no alcanza. Se necesita que la comunidad, el pùblico destinatario de tantos años de labor teatral pionera y reconocida en la provincia, se sume al pedido de que el Municipio habilite de una vez la gestión de Casa de la Cultura a cargo de la Asociacion Civil, y por supuesto que se supervise el cumplimiento de todas las obligaciones legales y estatutarias.

Ya van más de 2.500 días sin Casa de la Cultura. ¿Cuántos más harán falta?

 

Más información

Video fundación de Casa de la Cultura 1971

Video de Miguel Lopez, a ocho años del estrago

Video de Mario Lorán mostrando cómo está hoy el lugar

 

 

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