El catálogo trabaja temas atravesados por las infancias que no solían aparecer en la literatura. Cada título se desarrolla de manera integral, contemplando contenido, estética y diseño, y se distribuye principalmente en librerías independientes y ferias del libro.
“El proyecto empezó en 2011 y al año siguiente decidimos organizarnos de manera colectiva para producir y editar cuentos infantiles que trabajaran temas que veíamos atravesaban a las infancias, pero que no estaban representados en la literatura”, explicó el referente de la Cooperativa de Trabajo Muchas Nueces Ltda., Gonzalo Miranda.
El cooperativista señaló que la propuesta buscó desde el inicio correrse de los discursos bajados desde el mundo adulto. “Nos interesaba que las historias no fueran moralizantes, sino que permitieran a quienes leen pensarse a sí mismos, reconocer lo que les pasa y lo que sucede a su alrededor”, afirmó Miranda. Las publicaciones abordan una amplia variedad de ejes: medioambiente, género, medios de comunicación y vínculos sociales, entre otros. Según el referente, la clave está en trabajar estos temas desde la narrativa y la ilustración, sin subestimar a las infancias. “Creemos que los chicos y las chicas tienen herramientas para comprender realidades complejas si se las presentan desde la ficción”, sostuvo.
El equipo de trabajo está conformado por editores, ilustradores, escritores, correctores y diseñadores gráficos, que participan de manera colectiva en todo el proceso productivo. “Cada libro es un trabajo integral: se piensa el contenido, la estética, el diseño y también cómo va a circular”, detalló el dirigente. La distribución se realiza principalmente a través de librerías independientes y ferias del libro en distintos puntos del país. El acceso a las escuelas, en cambio, presenta mayores dificultades. “Es un ámbito más complejo porque depende de programas oficiales y de decisiones institucionales. A las editoriales pequeñas nos cuesta mucho llegar, aunque lo intentamos”, explicó Miranda.
En relación con el contexto económico, el cooperativista advirtió que la situación impactó de lleno en el sector editorial. “Desde la devaluación de fines de 2023, las ventas bajaron mucho. Hay menos gente en librerías y ferias, y quienes antes compraban libros hoy ya no pueden hacerlo”, señaló. A esto se suma el costo de producción. “El papel se paga en dólares porque es un commodity. Eso encarece muchísimo el proceso, pero aun así tratamos de mantener precios accesibles porque hacemos libros para que se lean, no solo para vender”, afirmó el referente. Actualmente, los títulos oscilan entre los 12.000 y los 30.000 pesos. Miranda también destacó la importancia de la organización colectiva frente a los cambios normativos. “Cuando se intentó eliminar el precio de venta al público del libro, nos organizamos junto a librerías, cámaras y otras editoriales para frenar ese punto de la ley. Ese trabajo conjunto dio resultado”, recordó.
Para el dirigente, la elección de un modelo autogestivo tiene raíces históricas. “Somos hijos e hijas del 2001, de las fábricas recuperadas y de esa idea de organización democrática. Cuando pensamos cómo queríamos trabajar, ese fue el modelo que sentimos propio”, expresó.
Fuente: Elaboración de El Portal de las Cooperativas a partir de entrevista realizada en el programa Comunidad Circular, en Radio Disco (San José, Entre Ríos).
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