El Partido Obrero en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad de Concepción del Uruguay pidieron un derecho a réplica sobre la cobertura de este medio de la marcha del martes 24 de marzo (... una masiva movilización...) . Argumentan que se brindaron "datos inexactos, presenta cuestiones que no existieron, fuerza un encuadre incorrecto, omite hechos concretos y, sobre todo, el contenido político que deliberadamente no se quiso publicar".
DERECHO A RÉPLICA
Sobre la nota incorrecta de El Miércoles Digital del 25 de marzo de 2026
24 de marzo: sobre lo que se quiere silenciar
La cobertura de El Miércoles Digital sobre la movilización del 24 de marzo en Concepción del Uruguay no sólo presenta datos inexactos, presenta cuestiones que no existieron, fuerza un encuadre incorrecto, omite hechos concretos y, sobre todo, el contenido político que deliberadamente no se quiso publicar.
Primero, los hechos
Quienes leímos el documento en la explanada del Centro Cívico, algunos somos integrantes del Partido Obrero, que llevó visible su bandera, otros compañeros/as militantes sindicales, barriales, los jubilados de los miércoles y organizaciones que formamos parte del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, un espacio Nacional Independiente de todos los gobiernos y del Estado, ya sean a nivel nacional, provincial o municipal. Ese documento es el mismo que se leyó en CABA y en plazas de todo el país.
Hay un hecho que el medio omite y que es decisivo: cuando en años anteriores intentamos leer ese documento nacional que representa a más de 100 organizaciones de todo el país en el acto de Plaza Ramírez, fuimos impedidos. No fue una formalidad: se nos tapó con banderas y se dio la orden de que comenzaran actividades para que no se escuchara nuestra intervención.
Al año siguiente concurrimos a la reunión de la Comisión para solicitar se nos permita leer el documento nacional y nuevamente fue denegado. Es una decisión política de que esa voz no se escuche en el acto central. Esa es la razón por la cual resolvimos nuevamente este 24 de marzo leer el documento en otro punto. Es la consecuencia directa de una censura política.
Segundo, la falsificación del problema
Presentar esto como “una pena” o como un problema de división es invertir la realidad. Participamos de la Movilización Histórica del 24 de marzo, que inclusive precede a la existencia de la Comisión Organizadora actual. Conformamos una columna y levantamos consignas propias de los sectores que somos independientes de los todos los gobiernos y del estado.
Marchamos desde la Plazoleta de los Derechos Humanos hasta Plaza Ramírez junto a cientos. La diferencia aparece cuando se pretende imponer un único discurso. La pregunta no es por qué hay más de una posición política, la pregunta es por qué hay una voz que no se quiere dejar escuchar.
Tercero, lo que no se quiso que se conozca.
El documento que leímos plantea con todas las letras lo que el acto oficial evita: que el plan de Milei —reforma laboral, Ley Bases, baja de imputabilidad, ajuste, represión— no pasó solo, sino con votos concretos en el Congreso, incluidos votos de legisladores del peronismo sin los que esas leyes no hubiesen pasado. Es decir, esas mismas fuerzas que se presentan como oposición votaron leyes clave del ajuste, garantizando gobernabilidad al gobierno nacional. Que la burocracia sindical peronista le viene dando una tregua sistemática, dejando pasar despidos, precarización y pérdida salarial. Que esa orientación también tiene consecuencias concretas en la provincia: dejó pasar el avance sobre el IOSPER, afectando la obra social de los trabajadores, y ahora envalentonado, Frigerio presenta una reforma previsional, que va a ir directamente contra las jubilaciones y los trabajadores.
¿De esto no hay que hablar un 24 de marzo?
También planteamos algo que forma parte de la verdad histórica: el terrorismo de Estado no comenzó en 1976, sino que tuvo un prólogo en la Triple A desde 1974 y el accionar represivo bajo el gobierno peronista. Ese señalamiento no es “funcional a la derecha”. Es parte de una comprensión integral de la historia y de sus responsabilidades políticas.
Cuarto, el fondo del problema
La diferencia no es organizativa. Es de clase y de programa. De un lado, una posición que limita la denuncia al gobierno actual, cuidando no afectar a quienes le votan las leyes, negocian el ajuste o preparan nuevos ataques. Del otro, una posición que plantea que no hay Memoria, Verdad y Justicia consecuentes sin denunciar a todos los responsables, de ayer y hoy.
Lo que está en juego no es un acto. La vida no es una foto, es una historia, es cómo se explica el presente y como nos sacamos de encima el gobierno antiderechos, negacionista, proimperialista y antiobrero de Milei. Si se oculta que el ajuste se vota, se negocia y se deja pasar, entonces también se oculta el colaboracionismo con Milei.
Por qué esto importa
A 50 años del golpe, la lucha por los 30.000 no puede ser vaciada de contenido político. La dictadura vino a imponer un programa económico al servicio de una clase, los capitalistas. Y hoy ese mismo programa —con otros métodos— sigue avanzando.
Por eso reducir el debate a una supuesta “división” es una forma de evitar la discusión real: sobre quiénes están enfrentando consecuentemente a este gobierno antiobrero y quiénes lo están sosteniendo.
Lo que expresamos en nuestro acto es: que Milei no gobierna solo, que el ajuste tiene cómplices políticos en el Congreso, que la CGT y la CTA lo dejan pasar, y que, sin independencia política de los gobiernos, de los partidos patronales y del Estado que los cobija, no hay forma de derrotarlo y obtener nuestras reivindicaciones.
Eso es lo que no figuró en el otro documento. Eso expresó nuestro documento nacional, eso es lo que los cientos que marcharon tenían derecho a conocer y lo que las organizaciones de la ciudad que integramos el EMVyJ teníamos derecho a expresar.
Juan Manuel Pralong
Militante del Partido Obrero en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad (PO – FITU).
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