"Nos prometieron que nos iban a pagar y la empresa no cumplió", dijo Diego Núñez, delegado de la planta de Pilar. En la planta, hay operarios que aseguraron que, en pos de acompañar la crisis de la empresa, incluso aceptaron una reducción salarial de hasta el 11%.
En promedio, los montos adeudados van entre 700 mil y un millón de pesos por operario. Más allá de este conflicto puntual, los trabajadores señalaron que la crisis lleva un año.
Según expuso Pilar a Diario, un trabajador con 10 años de antigüedad expuso que la empresa debe unas 50 horas trabajadas el año pasado. "Todos estamos endeudados, la mayoría alquila. No se puede seguir trabajando así", dijo.
El panorama conflictivo también se da en la planta La China, en Concepción del Uruguay, donde los operarios iniciaron un paro en enero tras el incumplimiento del cronograma de pagos que la empresa había pactado antes de las fiestas.
Sin embargo, la intervención del Gobierno entrerriano hizo que en las últimas horas la medida de fuerza allí se levante y la empresa pueda seguir faenando casi 190.000 pollos por día en ese establecimiento.
También, el año pasado se dieron cerca de 400 desafectaciones entre despidos, retiros y acuerdos. Sin embargo eso no alcanzó para terminar con el conflicto.
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