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El adiós a Beldra Horisberger

Fue durante décadas presidenta y referente de la filial de Concepción del Uruguay de la Cruz Roja Argentina, concejala en dos gestiones y la mitad de otra.

 

Beldra Horisberger nació el 1º de abril de 1946 en Ibicuy. Tenía 79 cuando falleció este 3 de febrero. Tuvo 5 hijos: Alejandra, Anastasia, Ludmila, Valodia y Cecilia, además de 3 nietos: Facundo, Katalina y Bianca.

Su vocación y sensibilidad por la actividad social  ya despuntó en su juventud cuando fue enfermera,  luego fundó una librería, una jugueteria e incursionó en el rubro gastronómico con una sandwichería y pizzería.

La función pública la encontró en la última etapa de la primera gestión de José Eduardo Lauritto como intendente (1999-2003), cuando debió asumir la concejalía tras un corrimiento de lugares, por la renuncia de una de las concejales que estaba en actividad.

Después fue electa edila en las dos gestiones de Marcelo Fabián Bisogni (2003-2007 y 2007-2011).

Estuvo al frente de la Cruz Roja durante décadas hasta que la cerraron en el 2020 durante la pandemia.

A continuación reproducimos una entrevista publicada el 4 de julio de 2001 en la edición 68 de la edición gráfica semanal de EL MIÉRCOLES.

"Que una persona dé un voto a cambio de comida es tristísimo"

La titular de la Cruz Roja se prestó al Acoso y habló sobre las actividades que desarrollan, sobre el asistencialismo y también sobre su paso por la política, sin descartar la posibilidad de su concejalía.

La polémica por el traslado de la Cruz Roja ¿respondía a algún criterio fundado o tenía que ver más con una interna?

-Supongo que hubo algún conflicto interno, de la planta y también algo dentro del bloque de la Alianza, donde tengo gente amiga, a la que aprecio mucho y no lo entendí, porque si hubiera problemas fundados, alguno me habría llamado para decirme que tuviera cuidado. Pero nadie se acercó. Gente como Poli Mardon, conocido de mi familia desde siempre, Miguelito Pepe, Pescio, no es que seamos extraños. Para mí no existieron motivaciones bien fundamentadas.

Por las dudas ¿no pediste al municipio algún informe de lo que había pasado?

-En absoluto, porque si el intendente, que hace el convenio con Cruz Roja, nos habilita para que estemos ahí, sabiendo que cuando vienen inundaciones estamos las 24 horas, que los voluntarios tienen que llevar sus criaturas, porque trabajamos con los grupos familiares, sabiendo todo eso si fuese serio el diagnóstico, no nos habría permitido el traslado. Yo supongo que cuando se hizo ese informe sobre obras sanitarias, que lo hizo Lauritto, habrán cargado las tintas para conseguir ayuda de la Provincia, porque en ese momento, se le pedía para mejorar la planta. Muchas veces los que tenemos que hacer informes y acostumbrados a pedir, cargamos las tintas, y se prendieron de eso para perjudicar la instalación del Jardín, que fue una
pena, y trataron también de cuestionar lo nuestro.

¿Pensás que hubo mala intención?

-No, pero sí incoherencia, porque si realmente fuese peligrosa la presunta emanación del gas, lo primero que tendrían que haber hecho es preservar la salud de los empleados, una cantidad de gente está trabajando ahí. Y los vecinos que viven enfrente, están más cerca que nosotros... Eso me llamó la atención. ¿Cuál es la verdad? ¿O los empleados de la Planta, su vida, su salud no valen?

¿En qué condiciones se realizó el traslado? ¿Tienen garantías de permanencia?

Tenemos un comodato firmado por el municipio, donde nos brindan la propiedad por un término de cinco años renovable.

La pregunta es porque el jefe de Obras Sanitarias, el ingeniero Fernández, dijo que no le parecía bien que ahí funcione una institución que no tiene que ver con la planta...

-Tenemos el comodato firmado con el intendente. Creo que salió mucha gente a opinar. Demasiada. También es extraño que un jefe de la planta, ante las denuncias de que corría peligro la seguridad de las personas, no hubiera hecho algo para preservarlas. Es curioso y llamativo. Antes de preocuparse por quién se instalaba, lo más importante era la vida y seguridad de su personal y de él mismo, que tiene que estar ahí trabajando. Si tanta gente que habla se dedicara a hacer algo todo andaría fenómeno. Por ahí no tienen tiempo para otras cosas y sí para emitir opiniones que no resisten el menor análisis.

LA LLAVE DEL TEMPLO

La directora de Cultura salió a decir que habían adquirido el Templo Masónico, cosa que tampoco es así, porque la Logia Masónica Argentina también se lo cede en comodato al municipio, y sonaba como que lo compraban y por eso nos teníamos que ir. Nada que ver. La Logia Masónica Argentina le dijo a los
interesados que todo dependía de la decisión de Cruz Roja. Si había un lugar mejor, si estábamos de acuerdo, entonces se hacía la cesión al municipio para la parte cultural, de lo contrario quedaba ahí.

Nosotros tenemos contacto continuo con los propietarios del Templo Masónico. Tal es así, que todavía no he entregado la llave, hasta que no me digan a quién, porque el comodato aún no ha sido firmado. Ellos venían continuamente, a ver el edificio y nosotros fuimos varias veces a la sede central en Buenos Aires. Tienen una biblioteca maravillosa, cuadros originales, esos que uno veía en los libros de lectura, de
la época de la fiebre amarilla, igual que el cuadro de Jorge Washington que estaba acá, a ese lo pudieron llevar.

INDISCIPLINA ÚTIL

¿Cuándo empezaste a desarrollar tu actividad en la Cruz Roja?

-Empecé a ir en el 89, después me abrí y volví cuando una señora que fue mi profesora cuando yo era adolescente, fue a plantearme que estaban por cerrar la Cruz Roja de acá y que ella se acordaba de mí por mi manera de ser, que era medio líder. Y esa época que siempre me trajo dolores de cabeza como amonestaciones, era indisciplinada, era rebelde, todo eso me perjudicó en la adolescencia, resulta que ya en la vejez, habían sido condiciones aptas para que no se cierre una institución, que necesitaban una persona como yo. ¡Era la primera vez que tanta falta de disciplina servía para algo!

 

EVITAR EL CIERRE

Entonces me interesé, porque yo tenía referencias de la Cruz Roja porque el padre de mis hijos es un refugiado traído por la Cruz Roja, igual que los abuelos de mis hijos, entonces tenía referencias del trabajo de Cruz Roja, y me pareció una barbaridad que se cerrara una representación, porque una vez que se cierra muy difícilmente se reabra, más ahora con la nueva política, a la Cruz Roja no le interesa tener 80 filiales, sino la mitad pero que funcionen bien, en lugares donde son necesarias. O sea que si se perdía, no
se recupera más.

Necesario es en todos lados...

-No, fijáte que no, porque primero sería prioritario estar en zona de desastres, donde nosotros cumplimos una función específica, porque no podemos hacer asistencia afuera de los desastres, eso es algo de lo que tendríamos que hablar para que la gente entienda: no somos repartidores consuetudinarios de arroz. Solamente entregamos cuando es desastre y se considera desastre cuando supera la capacidad del gobierno local. Recién ahí entramos como auxiliares de los poderes públicos. Como te decía, quieren achicar la cantidad de filiales de la Cruz Roja.

Entonces me acerqué, comencé a conocer la historia, a leer y vi que no solucionaba la cosa porque estaba siendo manejada como una junta de señoras para hacer beneficencia. Y no había sido enfocado como dice la Cruz Roja que es, una institución de servicio y tiene una misión, principios en los cuales se guía, no que cualquiera viene a pedir... y no era así. Habían equivocado el rumbo, pero con mucha buena voluntad. Y con una dependencia total. En el sentido de que no podés estar dependiendo de las fuerzas armadas para movilizar cargamento.

El principio de independencia, que es sagrado para la Cruz Roja, no había sido bien visualizado, eran otras épocas, había injerencia de opiniones, se decía por ejemplo «en la comisión no puede haber gente que tenga actividades políticas...». Algunas instituciones de afuera estaban digitando qué tipo de gente debía integrar la comisión de la Cruz Roja y no de acuerdo a los principios, donde puede integrarla, sin hacer ningún tipo de dife rencia política, racial, ni religiosa. Y otra cosa que me llamaba la atención, era que las do naciones iban siempre a la misma parroquia.

Ese tipo de cosas, que no fueron con mala intención, desde ya, sino por desconocimiento o por una interpretación limitada de los principios de la institución. Y si no obrás de acuerdo a esos principios, no sos Cruz Roja..

¿Tienen algún tipo de control en su funcionamiento?

-Sí, para que no se desvirtúe la doctrina o la misión de la Cruz Roja, el único control lo podemos ejercer los dirigentes, capacitándonos, aprendiendo y en la memoria anual, te nemos que volcar todas las actividades efectivamente realizadas en las distintas áreas y es ahí donde salta que hay filiales que no están cumpliendo con el cometido, la misión o lo que sea, de la Cruz Roja.

¿Una falta a los reglamentos internos puede llevar hasta la justicia ordinaria?

-De los reglamentos internos, sí. Nosotros hemos tenido casos donde hubo, no digo malversación de fondos, sino problemas administrativos hace algunos años, o que se interpretó así, porque eso lo dirime, en últimainstancia, la justicia. Pero el Consejo Supremo de la Cruz Roja, es el que hace el análisis, que hace todo el estudio, las auditorías, la intervanción...

Hay controles internos...

-Por supuesto. Nosotros, como cualquier institución de bien público, estamos supervisados por la Dirección General de Justicia. Justamente recibimos la última directiva para la memoria y balance y ahí pueden tener una idea del control que se ejerce. Si algo anda mal, no hay ningún problema en hacer intervención, hacer auditorías y hacer cierre de las filiales.

¿Se puede llegar a eso?

-Si. En ese caso, la filial de Mendoza está intervenida, Morón fue intervenida y es actualmente cerrada, Bariloche está intervenida...

Son rigurosos, entonces...

-Muy rigurosos, demasiado para gente que no está acostumbrada a esos parámetros. Por ejemplo, movimos una donación de la Comunidad Económica Europea, están todos los remitos, son tantos kilos de arroz, vienen y ven los registros, y van al voleo: Juana Perez, que vive en la calle Almafuerte, nosotros le dimos y le hicimos firmar y van a confirmarlo. Por esa razón es que se siguen consiguiendo donaciones.

AD HONOREM

Yo quiero recordar, que a veces llama la atención, que somos todos voluntarios ad honorem...

¿La comisión directiva tampoco cobra?

No. No podés asumir un cargo en comisión directiva, ni de suplente, si no sos ad honorem.

¿Los viáticos tampoco?

-Viáticos, te reconocen, por ejemplo, pasajes, para algunas actividades. Sino es la filial la que lo tiene que pagar. Si yo necesito mandar una persona a este curso, acá le van a pagar la comida y el hotel, pero los pasajes corre por cuenta de las filiales

¿Cómo se financian las filiales?

-Con el bono contribución, con la colecta anual, con las cuotas societarias. En la intendencia de Baldoni tuvimos ayuda con todo lo que fuera capacitación del voluntariado, nos daban los pasajes, pero ya no contamos con eso.

¿Cuanta gente participa en actividades de la Cruz Roja en Concepción del Uruguay?

-Mucha gente. El voluntariado activo, el que siempre va y está laburando, 20 personas. Casi todos son comisión directiva. Una de las tendencias que tiene la Cruz Roja, es que la gente joven integre las comisiones directivas, porque si no, las comisiones directivas eran de 60 años para arriba.

¿Cuáles son los requisitos para ser voluntario?

-Tienen que firmar una ficha de inscripción, una solicitud, donde además, firma que va a ser voluntario ad honorem.

¿Compromete horarios?

Muchos piensan que ser voluntarios es volun tariar y no es así. Tienen que hacer su curso de capacitación, o sea, enterarse qué es la institución, qué es lo que hace, a qué se dedica, el uso del emblema, que es un emblema protegido por convenios internacionales, no cualquiera puede ponerse un emblema y salir a payasear. Todo eso que es obligatorio saber. Después se dedica al área de socorro, que tiene sus actividades específicas, o juventud, o salud, y sigue dentro de esos grupos, pero siempre capacitándose.

CRUZROJOTERAPIA

Cuando hemos hecho inscripciones abiertas, como el año pasado, nos trajo demasiados problemas. Se inscribieron como 30 personas, se trajo un instructor para el primer taller. Se ha tomado la costumbre, la Cruz Roja no es un lugar para hacer terapia, tienen que ser personas que estén sanas, que sean fuertes,
en general o que tengan alguna capacidad.

Nos han mandado médicos o psicólogos, gente, como si no tenés nada que hacer, en vez de deprimirte, andá a trabajar a alguna institución de bien público y no es así.

Andá a hacer teatro o si no, andá a la Cruz Roja...

(Risas) No es discriminar, pero no podés mandar a personas con problemas sicológicos, a trabajar en un desastre o en un barrio pobre al cual tenés que ayudar. En ese momento hubo mucha gente que fue mandada para hacer terapia. ¡Y las pelotas! Acá hay que cortar yuyos, levantar carpas, acarrear ladrillos, ir a lugares que son muy jodidos donde solamente entra Cruz Roja, zonas peligrosas aún para la policía. Nosotros nunca hemos tenido ningún problema ni lo vamos a tener, pero no porque sea un milagro, sino porque la gente que va, va preparada.

UN DESASTRE, MIRE

En situación de desastre ¿La Cruz Roja local tiene alguna intervención específica?

-Integramos la Junta Municipal de Defensa Civil, junto con Ejército, Gendarmería, Prefectura... nosotros somos la única ONG que está para el tema del desastre.

¿La Cruz Roja actúa solamente en el desastre, o se preocupa por la prevención?

-Tiene que trabajar en el antes, el durante y el después. Por eso ingresamos hace algún tiempo el tema de prevención y preparación para desastres, que fueron unos talleres que se le dieron a los integrantes de De-
fensa Civil, a los inundados y vamos a hacer otro este año que es administración de centro de evacuados. Porque surgen una cantidad de problemas de los cuales nunca nadie se preocupó, dentro de los grupos familiares que tienen que convivir. Ha habido casos hasta de violación dentro de los centros. Son muchas cosas que nunca se dicen.

¿Tienen alguna tarea asignada?

-Tenemos lineamientos. Primero, nuestra intervención es por poco tiempo, es la primera fase de una emergencia. Trabajamos con la gente de Acción Social, es lo que más tiene que ver con nosotros y tratamos de cumplimentar los servicios. Está bien claro que es responsabilidad del Estado. Somos auxiliares que complementan la ayuda. Solo que sea algo que ya prácticamente no tenés una Acción Social fuerte, se trabajará a la par o se cubrirán los puestos que no se pueden cubrir porque no tengan gente y tratar de conseguir los elementos que sean necesarios. Depende muchas veces de con quién te toca trabajar. Y toda cuestión es un capítulo nuevo. La primera experiencia que tuvimos, la inundación cuando estaba Baldoni, para la segunda o la tercera no nos sirvió de nada, porque depende de las personas que manejan en ese momento la emergencia. Muchas veces nos toman como competencia, porque cuando te cae una inundación en época política, es una excelente oportunidad para hacer campaña, promoción y muchas veces hemos querido ayudar cuando estaba esa contingencia y no hemos po dido hacerlo. O aceptan nuestra ayuda, lo nuestro es obligatorio que lo entreguemos nosotros, persona a persona, directamente al
beneficiario.

Te piden que les des la mercadería a ellos...

-Sí, y que ellos van a hacer la distribución. Nos ha pasado.

¿Y cómo reaccionan ustedes?

Les tenemos que recordar que nuestro trabajo tiene que ser de persona a persona, porque el beneficiario nos tiene que firmar lo que recibe, tenemos que dar cuenta y si no es necesaria nuestra ayuda, no hay ningún problema, nos retiramos.

 

RELATIVAMENTE POLÍTICA

Aparte de tu actividad en la Cruz Roja, sos una mujer que tiene una actividad política...

-Relativamente.

Pero has estado participando.

-Si. Participé

¿Te has encontrado vos personalmente en la encrucijada de senitr que chocaba una cosa con la otra, en tu persona?

Sí. Cuando yo ingreso en una lista con Hugo Cettour, como primer concejal, voy con la idea de que nuestra institución podía conseguir ayudar más si tenía un concejal que cumpliera tareas humanitarias, que podía
esa persona ayudar a mayor cantidad de gente y no sólo en época de desastres, sino, poder hacer el desarrollo comunitario, que es otra de las cosas que tiene que hacer Cruz Roja. Y la gente no supo distinguir que por más que yo estuviese como candidata a concejal, seguía siendo una persona que está
en una institución de bien público. Me sentí como usada en algunos momentos, porque nos pedían cosas que no eran ni justificadas, ni era época de inundación, no era la forma de trabajo nuestra, como que nosotros al ser Cruz Roja podíamos entregar 50 colchones para un barrio que lo necesitaba. Pero era
época política...

En ese caso el desastre era la campaña...

-(Risas) Hugo Cettour lo tenía bien claro, por- que me dijo «Beldra, no te sientas ni comprometida ni obligada porque una cosa es la política y otra cosa es hacer un mal uso».

Él me inspiró confianza en ese momento, yo sentía que por parte de él, tenía las garantías de seguir obrando en una forma equita tiva, sin mezclar los tantos. Mi idea de hacer política no es entregando cosas ni manejando las personas con objetos, sino pelearla con razones, con mejores ideas y cuando veo que muchas campañas no se hacen debatiendo ideas o buscando motivaciones más altas, sino intercambiando porquerías que son pan para hoy y hambre para mañana, yo preferiría pelear para que no hubiera hambre mañana.

La caricutura habitual de Sito en cada "Acoso".

COMIDA POR VOTOS

Ahí sentí que, o no sirvo para esta historia o no están dadas las condiciones para que se dé el ideal. No lo sé. Mi contacto en la política me frustró mucho y después me di cuenta de que todavía se siguen moviendo con convenciones muy antiguas, con ideas miserables porque pretender que una persona te dé un voto a cambio de comida es tristí simo. Eso a mí, me rebajaría como persona.Sin embargo, sigue haciéndose.

¿La Cruz Roja tiene en sus estatutos alguna prohibición para participar en actividades políticas?

-No, ningún tipo de prohibición, es más, en el Consejo Superior tenemos gente que han sido diputados, senadores de provincias, concejales. Sí es una cuestión ética que te obliga, porque sos integrante de una institución humanitaria, que aunque seas político, tenés que manejarte con los principios, cosa que es bastante difícil...

Y no sólo cuando estás actuando como Cruz Roja...

-No, los principios de Cruz Roja, no son aplicables solamente a cuando estás dentro del ámbito «cruzrojista» y si no sos una persona equitativa, no te vas a convertir de pronto porque entres a la institución. O sos o no sos. Y aunque esté ostentando un cargo político, tenés que seguir con esos principios, que, además, nadie los puede discutir porque no son extraños a ninguna religión ni a nadie.

Es medio ideal. Ideal porque chocás con gente muy miserable. Porque si no, no discriminar ¿es algo que alguien podría discutir? Ser equitativo, entregar la ayuda de acuerdo a lo necesario y a lo urgente, por-
que ser equitativo para Cruz Roja no quiere decir «son cinco familias, entreguémosle cinco kilos de arroz a cada una», no, a la madre que tiene 10 hijos, le vamos a entregar más que a la que tiene uno. Es una serie de principios que, con el correr de los años, actuamos, aún fuera del ámbito de Cruz Roja, de la misma manera o tratamos de hacerlo para ir mejorando como personas también.

LA RESPONSABILIDAD DE CAMBIAR

¿Insistirías con la política?

-Sí. Porque lo que me llevó a Cruz Roja, para eso me buscaron, es que si yo considero que algo anda mal, asumo la responsabilidad de cambiarlo, de lo contrario, de nada sirve que critique lo que está mal si no estoy dispuesta a cambiarlo. Tal vez no haga campaña ni proselitismo, pero donde haya una oportunidad de tener poder de decisión sobre ciertos temas, voy a tratar de cambiar todo lo que está mal. No me resigno, aún a la edad que tengo, de vivir de una forma con la que no estoy de acuerdo. O al papel de espectadora, de observadora y no intentar hacer nada. Es un problema de la manera de ser de algunos como yo. No es ninguna virtud, porque generalmente trae problemas.

La única forma que acepté ingresar en política, fue como concejal. Si subía, iba a ser con el apoyo de la gente y de una manera que ni aún el intendente que me llevó en su lista, me pueda sacar si hay algo que haga y a él no le guste. Esa fue una conversación previa que tuvimos con Cettour. Él sabía que podía tener problemas, porque a mucha gente no le gustaba que estuviese ahí. Yo le dije que iba a actuar de acuerdo a lo que considero correcto, que yo iba a ir a un lugar del cual no me pueda mover. Era el riesgo que
él corría y lo asumió.

¿Lauritto lo sabe a esto también?

-Cuando yo estaba conversando con Cettour vino gente de Lauritto para que integrase la lista de ellos, pero yo había dado mi palabra, o sea que ni conversé con él.

Te pregunto porque...

Yo quedé en noveno lugar.

Y si Delma Bertolyotti se va...

Antes de mí está la señora Seyler, no sé si estaría en condiciones de asumir. O sea que mis posibilidades quedan relegadas.

¿Aceptarías?

Y, si me toca asumir la responsabilidad, la aceptaría, sin duda. En el momento en que yo decidí integrar la lista, lo pensé mucho.

Yo nunca tuve actividad política, por razones familiares, tuve una hermana 8 meses detenida política en Devoto, que cada vez que había golpe la llevaban. Mi relación nunca fue muy buena con todo esto. Pero en una época democrática, pienso que es obligatorio participar. Si surge, lo acepto y voy a actuar de acuerdo a mi manera de ser. A esta altura de mi vida, no voy a cambiar. He rechazado puestos políticos en otras épocas, prefiero ganarme la vida vendiendo pizzas, pero soy demasiado independiente, entonces no conozco muchos límites cuando considero que hay que hacer algo. Los chicos que trabajan conmigo lo saben.

Garantías

«Pienso que un poco es desconocimiento. La Cruz Roja es una institución independiente, pero muchos organismos del Estado creen que la Cruz Roja es una institución estatal, entonces ahí se enteran de que no, de que nosotros no hacemos cordones para los presidentes con nuestro uniforme, ahí se enteran que no entregamos 10 gramos de arroz si no consideramos que es necesario y saber adónde va y cómo lo van a manejar, no estamos obligados a ayudar cuando no están dadas las garantías de respeto hacia los principios de la institución.»

Cómo la vimos

Abstención: Beldra fue la primera acosada que rechazó el mate. Los acosadores se vaciaron el termo
sin que pasara por ella una sola vez.

Independencia: la titular de la filial de Cruz Roja sorprendió con algunas revelaciones, como su advertencia a Cettour antes de aceptar el primer lugar en la lista de concejales, acerca de su forma de ser. «Le dije que quería ir a un lugar del que no me pudiera mover si no estaba de acuerdo con lo que yo pensaba», explicó Beldra.

Sin tostados: el Acoso fue a domicilio, en el comercio de pizzas y sandwiches que Horisberger posee. Y
pese a las incontables insinuaciones de los representantes de El Miércoles, Beldra se hizo la sorda y no les sirvió los reclamados tostados que anhelaban los acosadores.

 

 

 

 

 

 

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