La situación de la cooperativa misionera Grapia Milenaria, ubicada en la localidad de Campo Ramón, es una que, por estos días, mantiene en vilo a sus 118 asociados.
Sucede que a menos de un mes del inicio de la zafra yerbatera, aquella organización no sabe si contará con los fondos necesarios para afrontarla. Por ese motivo, entre hoy y mañana realizarán una venta solidaria de 25.000 kilos de yerba en distintos puntos de Buenos Aires, con la que esperan salir a flote.
“Es una manera simbólica de llegar con un buen precio al consumidor, y es también la forma de que nos ayuden a seguir sosteniendo esto. Entre fines de marzo y principios de abril comienza una nueva etapa, y para recibir el producto de los yerbateros necesitamos fondos. Cada semana vos tenés que pagarle al productor el flete y la tarefa, y estamos en una situación muy difícil”, contó a Bichos de Campo Carlos Bietcheler, presidente de aquella cooperativa.
El “yerbatazo”, que se realizará de la mano de la Empresa Cooperativa de Alimento Soberano (ECAS), ofrecerá a los consumidores de Buenos Aires packs de tres kilos de yerba a 10 mil pesos. Los puntos de venta están distribuidos entre los barrios porteños de Villa Crespo (Serrano 461) y Almagro (Díaz Vélez 3761); así como en La Matanza (Monseñor Buffano 2201) y Monte Grande (Arana 293).
“Si entran 100 mil kilos de hoja verde a la cooperativa, vos tenés que tener 10 millones de pesos solamente para los costos principales de levantarla. Luego nosotros debemos pagarle lo que corresponde al productor. Se nos va a ser difícil arrancar, teniendo en cuenta que todavía estamos terminando de pagar la yerba del año pasado. Siempre tratamos de cubrir a los chicos primeros y luego terminamos con los más grandes”, explicó el presidente.
En promedio, los socios de Grapia Milenaria manejan entre 5 y 10 hectáreas de extensión cada uno, alcanzando un total de 600 a 700 hectáreas de extensión. Su diferencial está en su modo de producción agroecológico, que desde hace varios años prescinde del uso de insumos químicos.
Pero esto no es sencillo de mantener en un contexto de precios deprimidos, con un Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM) que ya no regula el mercado. Según dio cuenta Bietcheler, muchos yerbateros de la zona de Campo Ramón recibieron entre 140 y 180 pesos por kilo de hoja verde el año pasado, mientras que ellos se esforzaron por alcanzar los 400 pesos.
“Fuimos los únicos acá en la zona que logramos pagar eso. Por supuesto que no de contado sino financiado. A medida que iba entrando flujo de fondos por la venta de la yerba con la marca Grapia Milenaria, le íbamos pagando al productor la hoja verde. Por eso hay mucha gente que se quiere asociar a la cooperativa, porque vieron que nosotros nos esforzamos y tratamos de pagar un precio justo”, señaló el misionero.
“Un señor de Buenos Aires me llamó para contarme que trabajan con un sistema de warrants, donde vos dejas tu producto en garantía y te prestan planta con intereses. A nosotros nos pasó de tener que ir al banco a sacar un crédito para pagarle al productor. Pero como está la situación del país, es muy difícil hacer eso porque los costos son muy altos”, comentó.
“Muchos terminan fundiéndose por los intereses. Hace 3 años, las grandes empresas de acá del municipio le llegaron a pagar 180 pesos al productor. El año pasado terminaron pagando entre 140 y 200 pesos. O sea que en vez de aumentar, el precio en tres años bajó. ¿Cómo haces si tenés que pagar un crédito? Es imposible”, sostuvo a continuación.
En este contexto, y frente a empresas que ya están pagando 170 pesos por kilo de hoja verde, llegar a igualar el precio alcanzado el año pasado es para Bietcheler “un logro”.
-¿Hace cuántos años que estás en esto Carlos?- le preguntamos.
-Hace 20 años que estoy como presidente de la cooperativa. Antes estuvo mi papá, por unos 11 años, que la armó junto a un grupo de productores. Pero no lograron avanzar. Estaban muy desanimados.
-¿Ahí es que decidís sumarte?
-Sí, me llamó él. Yo estaba en la actividad privada y vi que había que hacer algo. Hace muchos años que tenemos este tipo de problemas. Hay momentos malos y momentos mejores.
-En algún momento lograron crecer y concentrar todo el proceso productivo.
-Sí. En una época el gobierno provincial tenía un sistema de créditos para que nosotros podamos pagarles a los productores el precio que corresponde, y te daba un año de gracia para devolverlo. Eso nos ayudó mucho, al punto de que juntamos fondos y logramos construir un secadero y un depósito para almacenar la yerba. Porque antes otros nos prestaban el servicio. Hoy hacemos hasta nosotros el empaquetado, que se hace en forma artesanal empleando a mujeres del pueblo. Nosotros generamos puestos de trabajo acá.
-¿Y por qué el nombre de Grapia Milenaria?
-Porqué acá en Campo Ramón hay un árbol gigante que es una grapia. Es un de los lugares de la reserva agroecológica que tiene el municipio. Es uno de los más grandes de la provincia y al que muchos vienen a visitar por turismo. Y como es milenario, le pusimos ese nombre. Campo Ramón es el primer municipio ecológico que tiene Misiones. Hay todo un trasfondo de cuidado medioambiental.
Bietcheler adelantó a Bichos de Campo que el yerbatazo que se realizará hoy tendrá una segunda edición entre el 10 y el 12 de abril, en la ciudad entrerriana de Paraná.
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