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Es uruguayense el acusado de tirarle una botella al Presidente

Fue funcionario municipal durante la gestión de Marcelo Bisogni y Carlos Schepens.

 

Se trata de Gastón Ariel Mercanzini, fue director de Cultura en la última gestión de Marcelo Fabián Bisogni (2003/2011) y estuvo  un poco más de un año en la etapa de Carlos Schepens (2011-2015). En febrero de 2013 fue desplazado de su cargo “por problemas personales”.

En 2012, a consecuencia de la controversia por los proyectos de privatizar el Mercado Municipal, Gastón Mercanzini, por entonces funcionario del PJ uruguayense, fue tapa de EL MIÉRCOLES en su edición papel mensual.

Cuando Mercanzini estuvo al frente de la Dirección de Cultura se destacó por su trabajo y el apoyo que brindó para recuperar el Mercado 3 de Febrero, donde no tuvo reparos en arremangarse y realizar trabajos de albañilería. Años después, fue uno de los actores del eufemístico "Proyecto Turístico Integral"  pergeñado por el scelzismo- que  impulsó la entrega de la terminal y del mencionado inmueble para instalar una megasala de máquinas tragamonedas, cerrando así un contradictoria gestión. La presión popular y la falta de consenso social hizo caer esa iniciativa en la segunda gestión de José Eduardo Lauritto (2015-2019) echándolo por tierra.

La agresión al Presidente

Ayer domingo por la tarde, un hombre le lanzó una botella de vidrio al presidente Javier Milei mientras viajaba junto a su hermana Karina en el convertible Mercedes Benz tras su discurso inaugural en el Congreso, a la altura de Rivadavia y Rodríguez Peña. El hecho fue filmado por varias cámaras de testigos. La botella no golpeó al primer mandatario, sino a un subcomisario de la Policía Federal que recibió un corte menor y fue atendido por médicos en la Casa Rosada.

Hoy lunes 11 de diciembre por la mañana, la Policía de la Ciudad inició una investigación de oficio que permitió recuperar el video de cámara de seguridad que ilustra esta nota. En la filmación, puede verse en detalle la cara del hombre que lanza la botella. Así, las imágenes podrán ser presentadas a la Justicia federal, con el juez Ariel Lijo en turno, confirmaron fuentes policiales a Infobae. Los delitos posibles son los de intimidación pública o atentado a la autoridad, además de las lesiones leves sufridas por el policía que era parte de la custodia presidencial.

Las mismas fuentes aseguraron que la Justicia porteña se declaró incompetente en el caso. Por default, le corresponderá a los tribunales de Comodoro Py.

“Ni bien nos notificamos de estas imágenes, lo que hicimos fue poner a trabajar a la gente del Centro de Monitoreo, que estuvo trabajando toda la noche a cargo del secretario Diego Kravetz y encontramos estas imágenes que son de público conocimiento y nos sirve que sean de público conocimiento para que la gente nos aporte datos”, aseguró el ministro de Seguridad Waldo Wolff a LN+, que resaltó la importancia de difundir la cara del sospechoso para lograr su reconocimiento.

Poco después de estas declaraciones, Wolff mismo difundió el nombre del sospechoso: Gastón Ariel Mercanzini, de 51 años, “ex empleado de la Municipalidad de Concepción del Uruguay de Entre Ríos”.

“Atentar contra el Presidente no puede ser gratis así que estamos haciendo todo lo que podemos. Se trabajó toda la noche y estas son las imágenes que tenemos”, continuó Wolff.

Tras la viralización de varios videos del hecho, los altos mandos de la PFA también se aprestaban a realizar una consulta con el juez federal Ariel Lijo, en turno ayer en la jurisdicción, para saber si corresponde iniciar una causa penal, confirmaron fuentes del caos a Infobae. La consulta se encuentra en manos de la Superintendencia de Investigaciones Federales, que contiene a áreas como Delitos Constitucionales -que allanó y detuvo al grupo de hackers procesado por realizar amenazas de bomba a la Rosada y varios funcionarios durante las elecciones- y el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorismo.

Para el operativo de seguridad, el Gobierno convocó a la Gendarmería, la Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria para la coordinación de un Comando Unificado que se ocupó de la custodia y protección en todos los actos vinculados, como así también de resguardar la seguridad de dignatarios e invitados especiales. La Policía de la Ciudad y la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad de la Nación también participaron del despliegue junto a las otras fuerzas.

En ese sentido, las autoridades prepararon un sistema de tres anillos de seguridad: el primero con personal de Casa Militar en torno a Milei, el segundo a cargo de las fuerzas federales y el tercero con la intervención de la policía porteña.

Otros antecedentes

tiene una larga lista de ingresos en el sistema del Ministerio Público Fiscal porteño por delitos como desobediencia a la autoridad y daño agravado.

En julio pasado, según confirmaron fuentes policiales y judiciales a este medio, estuvo detenido en la Comisaría Comunal 7 de Parque Chacabuco acusado de daño agravado. Tras pasar varias semanas detenido, recuperó la libertad. En este arresto, Mercanzini fue acusado por una fiscalía porteña de romper a golpes una camioneta del Gobierno porteño, con una causa en su contra en manos de la Unidad de Flagrancia Oeste.

Mercanzini fue detenido por dañar una camioneta Citröen Berlingo el 5 de julio a la madrugada. La atacó a golpes con un fierro, destruyendo su parabrisas y el vidrio del lado del conductor. Según testigos, Mercanzini se presentó en el parador del GCBA de Parque Chacabuco a la 4 de la madrugada y comenzó a golpear la puerta con la varilla de hierro.

Luego de ser invitado a retirarse por empleados del lugar, Mercanzini comenzó atacó la camioneta del Gobierno porteño. El ex funcionario ya había protagonizado episodios violentos con el personal del parador, por lo cual no lo dejaban ingresar.

Así, tras su detención, se lo condenó en un proceso abreviado donde se le impuso utilizar una tobillera. Registra varios ingresos en el sistema por desobediencia a la autoridad, al no respetar esta restricción. “Se lo fue a buscar varias veces por esta situación. Siempre decía estar en situación de calle, también merodeaba cajeros automáticos de bancos de noche”, afirma una fuente judicial que conoce de cerca su caso.

La restricción en su contra quedó sin efecto el 28 de noviembre último. Su nombre, por lo pronto, no figura en condenas de primera o segunda instancia del fuero de instrucción y el fuero federal.

Hoy lunes, el juez federal Ariel Lijo ordenó la detención de Mercanzini por arrojarle la botella al primer mandatario. El pedido del arresto fue encargado a la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA.

En el día de ayer, personal del Departamento de Intervenciones Rápidas de la Policía de la Ciudad que se encontraba en servicio en el acto de asunción demoró a Mercanzini, según afirmaron fuentes oficiales a este medio.

Sin embargo, como no poseía elementos vinculados al delito entre sus pertenencias y ninguno de los presentes lo denunció, se realizó una consulta en el sistema de pedidos de captura vigentes.

Al resultar negativo, ya que la causa en su contra había quedado sin efecto, se lo dejó ir.

 

 

 

 

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