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VEINTE AÑOS DE EL MIÉRCOLES

La historia de la pelea entre el Gigante y el Petiso (2004)

En esta nota del 22 de septiembre de 2004, el -momentáneamente- quincenario El Miércoles contaba y se metía en medio de "La Pelea del Petiso y el Gigante", los desencuentros entre el entonces director de LT11, Juan Antonio Izaguirre, y Edgardo Andrés Visagno, conductor del programa 'El Gigante'. Las desaveniencias (el segundo denunciaba que eran por episodios de "censura sutil", lo que el funcionario negaba) provocaron la salida del voluminoso Profe del programa que era un clásico de la radio uruguayense. Desde entonces, el Gigante no volvió al éter y el Petiso comanda -otra vez- la AM estatal uruguayense.

Aunque en aquel número 144, casi 16 años atrás, se abordaba como principalmente el casi inútil gasto multimillonario en euros que la CARU hacía en estudios de la navegabilidad del río Uruguay sin concretar el necesario dragado, era otra de las notas destacadas la que concitaba mayor atención. En la tapa también se anunciaba un contrapunto de una polémica en la AM 1560 que trajo cola, al punto que sus consecuencias perduran hasta el momento: la pelea entre Visagno e Izaguirre.

Así, compartiendo con nuestros lectores algunas de las más relevantes notas publicadas durante dos décadas, celebramos los 20 años de Miércoles, que se cumplen en este 2020.

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Visagno abandonó 'El Gigante' con acusaciones de «censura sutil»

 

La historia de la pelea entre el Gigante y el Petiso (2004)

Diez días atrás, Edgardo Andrés Visagno, histórico conductor del programa 'El Gigante' en LT11, dejó de ocupar ese espacio. La decisión fue resultado de una «censura sutil e inteligente» según sus palabras, de parte del director Juan Antonio Izaguirre. En diálogo con El Miércoles, Visagno lo desafió a «que diga la verdad». Izaguirre explica que ni lo censuró, ni levantó el programa. Todos los detalles de la pelea.

Por A.S.

A Edgardo Andrés Visagno se le pueden cuestionar muchas cosas. Con tres décadas formando opinión desde los micrófonos de la tradicional radio pública de Concepción del Uruguay, sería muy difícil que no tuviera flancos para criticarle. De hecho, algunos de esos costados, históricamente señalados por distintos observadores, han sido: sus posturas reaccionarias -como por ejemplo acerca de los crímenes de la dictadura, un tema sobre el que siempre dijo que «deberá juzgarlos la Historia, todavía es muy pronto»-; un escaso compromiso gremial como docente; su moderación para criticar a Busti, aunque para muchos, más que moderado «fue funcional al bustismo» (como mínimo, siempre fue más duro con el entorno que con el actual gobernador); y hasta algunos de sus modismos, impropios de un hombre que posee una amplia cultura general y que, además, es docente (aquellos «¡Hmm!» que lo caracterizan y que a veces reemplazan una crítica más profunda o comprometida). Seguramente habrá otros puntos para la crítica en tantos años en las mañanas de LT11.

Pero si de algo no se lo puede acusar a Visagno o a su programa, es de negarle espacios a alguien en el micrófono. Por allí pasaron las expresiones políticas y sociales de todo pelo y marca, incluso para contestarle en vivo y en directo. De ello pueden dar fe candidatos de partidos ínfimos, organizadores de eventos que no le interesan a nadie, promotores de iniciativas condenadas al fracaso y ejemplares de todos los colores imaginables. Siempre hubo una silla dispuesta y un micrófono listo en su programa.
Sin embargo, esa fue precisamente la causa del episodio que desencadenó su «retiro». El director de la radio, Juan Antonio Izaguirre, reconoce que le pidió que «periodísticamente le diera espacio a las distintas voces que hacen a la realidad política», ante lo que veía como una suerte de veda a los funcionarios del gobierno al que Izaguirre pertenece.
La tapa 144 de El Miércoles. Del 22 de septiembre de 2004.
El pedido de Izaguirre fue una consecuencia de, entre otras cosas, la extensa entrevista que el conductor realizó hace pocos días con el ex candidato a gobernador del Nuevo Espacio. Emilio Martínez Garbino había declarado que en «Entre Ríos existe un Pacto de Olivos II, un partido único que integran la UCR y el PJ», y Visagno consideró que las declaraciones ameritaban una entrevista, ya que se trataba de «la noticia del día». «Incluso», cuenta el conductor de 'El Gigante', «buscamos alguien del oficialismo que contestara, pero no quiso salir nadie del otro lado. Ojo, alguien de arriba, no perejiles de acá a la vuelta».
El episodio motivó el «planteo» del director de la emisora para que Visagno «abriera el juego periodístico». El propio Izaguirre relativiza el valor de ese episodio. Pero, en diálogo con este quincenario, reconoce que «sólo le solicité que  periodísticamente abriera el juego», porque según él, venía retaceando a determinados protagonistas en su espacio radial. «No quiero pelearme con Visagno por el respeto que le tengo. Pero desde el recambio de gobierno, en nueve meses jamás entrevistó al gobernador, ni al vicegobernador, ninguno de los ministros, ni los secretarios, y por ahí sólo alguno de los subsecretarios... ni a los dos legisladores provinciales del departamento (del PJ), ni a nadie de primera línea del gabinete municipal», dice Izaguirre. «Por eso le pedí que abriera el juego».

La ofendida respuesta de Visagno fue dejar de hacer el programa que conducía desde hacía años, durante buena parte de los cuales compartió el micrófono con un inveterado bustista como lo es Luis Juan Puchulu. El lunes 13, después de una charla de domingo con Izaguirre, Visagno decidió que estaba harto y dejó de salir al aire con 'El Gigante'. Ya habían tenido conflictos previamente, algunos episodios de tensión, en parte explicables porque alguna vez Izaguirre fue un par de Visagno y éste nunca terminó de aceptar su autoridad como jefe, y no precisamente por una cuestión de estatura.

 

 
LOS AMIGOS YA NO VIENEN
El conflicto en realidad venía manifestándose desde hace algún tiempo, y seguramente algo tuvo que ver en él la histórica relación de Visagno con El Gordo Puchulu, que se resintió en los últimos tiempos. El conductor de 'El Gigante' había decidido no participar en algunas de las tradicionales campañas solidarias que organiza LT11. Para algunos observadores, fue un acierto, ya que en el caso de la última, hubiera estado rodeado de funcionarios. Ahora, con los hechos aún frescos, Visagno no se olvida de marcar que «algunos amigos, que parecían grandes amigos, no sé donde están».
También explica que «es verdad que (Izaguirre) me ofreció seguir y yo no quise, pero el tema son los porqués. Que diga la verdad el señor director, porque hasta ahora no la ha dicho». El conductor –que es además gerente de informativo de la radio– sigue cumpliendo con sus obligaciones en LT11, donde cada media hora se ocupa del informativo. Asegura que la radio recibió «una catarata de llamados» de oyentes cuando sus compañeras Nancy Sosa y Laura Truls decidieron poner al aire el primero de ellos, que se preguntaba por la ausencia de El Profe, cuando ya había transcurrido la primera semana de ausencia. Visagno ratificó, en diálogo con El Miércoles, que «es una decisión tomada. Yo no sigo. Es más, el señor director ya tiene continuador. Lo anunció como un co-conductor, pero bueno, ya lo tiene definido» (ver aparte: El continuador). Visagno cuenta que hablando cara a cara le espetó a Izaguirre «Vos lo mataste al 'Gigante'. No me contestó nada. Ni siquiera lo negó.» En el medio, el director de LT11 desistió de un pedido de licencia que tenía previsto hacerle. Intentó dialogar y en la mañana del jueves pasado le envió una carta tratando de recomponer (ver aparte). Pero nada de eso alcanzó.
Aún así, Visagno aclara que «Yo me fui. El señor director quería que me quedara, pero en estas condiciones no. Si esto ocurre al año y medio de gestión, y faltan dos años y medio... Y además, el año que viene es electoral... Imaginate lo que sería».
 
¿Usted se siente censurado por Izaguirre?
En realidad, ha sido con mucha sutileza, con mucha inteligencia... No encuentro el hecho de censura puntualmente. Fue la suma de pequeñas cosas, notitas, sugerencias. No es que haya habido algún tipo de orden «a tal no se le hacen notas» o cosa por el estilo... Sí se sugirió que «sería oportuno, o sería interesante, hacerle una nota a tal funcionario...». Como si yo, después de treinta años necesitara sugerencias... No lo aceptamos. Por eso me voy, porque yo creo que los hombres deben retirarse en un momento determinado, yo ya lo había anunciado más allá de esta coyuntura, las cosas se precipitaron y ahora no vuelvo más. 

 
QUÉ TENDRÁ LA CARTA DEL PETISO
Juan Izaguirre arrancó diciendo que «lo que tenía que decirle ya se lo dije, y por escrito. Yo tengo mucho respeto por Visagno, hay un desencuentro obviamente, pero eso no me hace perder el respeto. Yo tuve indicaciones que no aceptó, decidió por su postura ética alejarse del espacio, y yo tengo que llenar ese espacio. Es problemático, pero es así. Y no tengo otra cosa para decir».
El director de LT11 no oculta su desagrado por la situación. Con profundos suspiros, lamenta el episodio, manifiesta su extrañeza («yo no logro entender lo que le pasa a Visagno») pero a la vez reivindica su actuación. «Yo no le pedí que alguien no saliera. Todo lo contrario. Yo quiero que salga todo el mundo».

Una situación paradójica se produce con la carta que Izaguirre le envió a Visagno. Ambos protagonistas amenazan con difundirla, como si su contenido comprometiera sólo al otro. (Ver: Lo que dice la carta).

El continuador

El locutor elegido para ocupar el espacio de Edgardo Andrés Visagno es Juan Ramón Velázquez, hoy a cargo de la Comunicación Institucional de la UCU y con algunos meses de alejamiento de los medios radiales. Su última incursión había sido en 'Ciudad Despierta' por Radio Franca, junto a los integrantes del equipo de El Miércoles. Aunque en principio había declinado el ofrecimiento, sobre todo por cuestiones horarias y organizativas, la buena disposición de las autoridades de las  instituciones educativas facilitaron el trámite.

La idea de Izaguirre, anunciada incluso por escrito a Visagno, era la de un co-conductor que se ocupara de las entrevistas y los temas que el profesor descarta, no le interesan o no quiere tocar, pero que a juicio de la dirección de la radio, cobran trascendencia. Pero ahora Velázquez deberá sobrellevar una carga bastante más voluminosa que lo previsto: no sólo reemplazar a Visagno sino además, llevar adelante la línea editorial de Izaguirre. No será poca cosa.

Juan dijo a El Miércoles que no se consideraba «para nada» el sucesor de Visagno, y explicó que para él es una situación incómoda –«horrible», fue su definición– pero aseguró que llevará adelante su labor con la mayor responsabilidad. «La única indicación que me dio Izaguirre fue que hiciera un programa ágil y pluralista, que diera lugar a todas las voces».

Lo que dice la carta
¿Qué tan comprometedora –y para quién– es la carta de cuatro carillas que Izaguirre le envió a Visagno? Aquí, algunos párrafos:

«En este punto tengo que objetar respetuosamente la práctica que se traduce en, sobre la base de fuentes que nos impiden el chequeo de la información, dar por descontada la respuesta oficial y realizar análisis con esa base de certeza realmente endeble. Yo no pido que se crea, pido que se dude. Y si se duda, se pregunte. La pregunta al aire ‘¿Qué pensará de esto el subsecretario de...?’ no tiene respuesta. Lo que tiene respuesta es la pregunta al subsecretario respecto de nuestra duda. Este director, periodista como usted, tiene como uno de sus roles facilitar la tarea, en buscar y acercar esa fuente, y responder esas inquietudes, pero necesito esas inquietudes». (...)

«De última, Profe, concédame aunque sea que si usted se aleja del micrófono, perdemos los dos. Y no me deja otro camino que dejar muchas cosas de lado. Una lucha que con sinsabores ya tenía superada honesta y limpiamente, sin rendirle pleitesía a nadie. No cargo absolutamente nada sobre sus espaldas, pero no estoy dispuesto a cargar sobre las mías nada que no sea mi responsabilidad. Finalmente, le solicito considere volver al micrófono. No le pido que olvide ni que se doblegue.» (...)

«Yo no levanto 'El Gigante', no lo despido, no lo remuevo del cargo de gerente ni le pongo trabas a su opinión. Sólo me encargaré de encontrar los caminos para que todos, empezando por usted, tengan la oportunidad de decir lo que tenga que decir y que la gente sea la que saque conclusiones».

3 archivos adjuntos

 

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