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"El ritmo en escultura es repetición, repetición de uno de los cuatros elementos con los cuales compones: la línea, el plano, el sólido y el espacio".
ENTREVISTA

Mario Morasan: “La razón no crea, es el subconsciente el que crea”

Mario Morasan es uno de los pocos escultores de Concepción del Uruguay que trabaja en pequeños y grandes formatos, empleando materiales tan diversos como la cerámica, el hierro soldado, la madera, solos o combinados. Con su impronta latinoamericana ha logrado construir un estilo propio. Aquí, un intento por indagar a cerca de sus procesos de ideación e invención.

"Creo que la técnica es un medio, no es un fin y hoy hay mucha gente que la toma como fin. ¿Quién hace la obra?, el de la idea o el de la técnica?". (Foto: Roberto Topi Medina).
"Creo que la técnica es un medio, no es un fin y hoy hay mucha gente que la toma como fin. ¿Quién hace la obra?, el de la idea o el de la técnica?". (Foto: Roberto Topi Medina).

 

Por  GIMENA M. HUCK (Integrante del colectivo artístico de gestión cultural "3 Gatos locos" y El Miércoles Comunicación y Cultura Cooperativa de Trabajo).

 

Llegar a la casa de Mario Morasan, una mañana soleada de sábado, tiene un sabor mágico como su obra, impregnada de raíces latinoamericanas.

 

Si bien no era la primera vez que visitaba su casa, en esta oportunidad fue diferente. Mis sentidos estaban ahora un poco más despiertos. El olor a césped recién cortado, el aroma a sábado, invaden mí llegada al lugar.  Mis ojos pudieron percibir situaciones, por llamarlas de alguna manera, que me hicieron pensar este artista desde un lugar más cercano. No solo porque vive en Concepción del Uruguay, igual que yo, sino también porque su casa se encuentra en un barrio parecido al mío, con calles de tierra y con veredas de pasto. Su casa tiene rejas, y en el ingreso, un pequeño patio con plantas y flores, donde los tonos ocres y sienas del otoño no pudieron llegar a establecerse.

Mario no me recibe solo, junto a su calidez y humildad, un perrito se hizo presente en el momento que abre la reja para que pueda guardar mi bicicleta.

Entrar a su mundo sabiendo un poco de que se trata es transportarse a otro lugar, a los tiempos más remotos, para descubrir y vivenciar por un momento, experiencias, emociones, sentimientos, ideas, opiniones, conocimiento. En apreciar cada momento está la clave…apoyo mi precaria grabadora de voz sobre una rústica mesa de madera y empezamos a charlar.

 

SUS INICIOS

 

¿Cuándo nace tu interés por el arte?

Desde que tengo memoria. Primero uno empieza jugando. Modelaba mucho en barro, más que dibujar siempre fue la forma lo mío.

¿Por qué la escultura y no el dibujo o la pintura? ¿Qué te atrae de esta disciplina?

De por sí la tercer dimensión es otra cosa. Vos creas un elemento que no existía antes, que ocupa un espacio real como lo ocupas vos, como lo ocupa esta silla. Me atrae mucho el hecho de la materia, el trabajarla, y de hecho trato de respetar la materia lo que más puedo, de no disfrazarla. Por eso soy muy temeroso  en el color en la escultura, a pesar de que a veces me he animado y le he puesto.

¿En tus esculturas que sentido priorizas?

Lógicamente la escultura es un arte que tiene dos sentidos: no solo lo visual sino también lo táctil es fundamental, a pesar de que se ha ido avanzando en la escultura lineal que es más visual que táctil. Yo soy de tocar, me gusta mucho tocar las esculturas, cosa que lógicamente en los museos no te dejan. Por eso me identifico más con las esculturas táctiles.

De todas maneras tuve y tengo etapas de construcción que son evidentemente esculturas visuales, las que son soldaduras, ensambles y demás. Son esculturas que te pueden pinchar, que te pueden cortar.

¿Qué te atrae de la construcción?

Lo que me atrae no es solo la construcción en si, sino también la incorporación del elemento hecho.

Me gusta hacer algunos apuntes sobre ideas que van surgiendo, después irme a una chatarrería, un desarmadero, buscar elementos, tirarlos en el piso y empezar a soldar, como una creación súbita, si bien había una idea previa.

Vos participaste en jurados y concursos. ¿Cómo evalúas el proceso creativo? ¿Le das mayor importancia a la idea o a la técnica?

Sí, me importa la idea. Lógicamente también el desarrollo técnico y la destreza que tiene quien hizo la obra, aunque es muy difícil saber si el que mandó la obra la hizo. Basta con que vayas a ver el Salón Nacional y demás. Muchas veces, ves esculturas con unos altos niveles y conoces quien la mandó y decís: “no pero si esta persona no suelda”. Inclusive, existen empresas de aluminios y otros materiales que trabajan para varios escultores. En esos casos (cuando se industrializa), lo que se pierde es lo gestual.

 Y ahí caemos en la pregunta ¿Quién es el artista?

Lógicamente, en la actualidad, hay cantidad de artistas que trabajan para otros artistas. Les traen maquetas de esculturas de 20 centímetros y ellos devuelven esculturas de 2 metros. Las mandan a los salones y muchas veces obtienen premios. Es ahí cuando se le presta mayor importancia a la idea, en la mayoría de los casos, a la técnica se la tiene como algo manual que la puede hacer otra persona.

 ¿Tuviste o tenés referentes?

Yo creo que cuando descubrí el Manifiesto Blanco de Lucio Fontana, fue una cosa que me dio vuelta una mirada que yo tenía. Cuando leí ese manifiesto de 1946, empecé mi etapa de móviles. Fontana plantea que la escultura estaba en un estado estancado, que había que pasar de la tridimensión a la tetradimensión, entonces incorporaba luz, sonido y movimiento a las esculturas. Por un lado me cautivó lo del movimiento y siempre me atrajo el tema del tiempo-espacio. Él hablaba del tiempo-espacio, e hicieron referencia los constructivistas rusos, también en su momento.

Por otro lado, algo que me gustó mucho cuando lo leí a Fontana y ví que se relacionaba con lo que yo pensaba es el tema de las creaciones del subconsciente. La razón no crea, es el subconsciente el que crea. Siempre va primero la intuición y después la razón. Fontana decía: “obras creadas por el subconsciente y equilibradas por la razón”.

 

SU PROCESO CREATIVO

 

¿Cómo vivís el proceso creativo de llevar a cabo una idea? ¿Crees que en tu caso se da como decía Fontana?

Para mi el tema de la idea es muy importante. No soy de bocetar pero si de dibujar ideas, que no son bocetos, pero si son apuntes. Esa etapa me sirvió muchísimo a mí.

El ejercicio de mi trabajo era como automatismos, no estaban pensados. Por ejemplo, tomaba apuntes y los acumulaba, después que terminaba esa etapa de intuición y demás, entraba en la etapa de la razón. Es decir, luego razonaba como resolverlo plásticamente y ahí veía como podía equilibrarlo mejor, como darle ritmo, como darle un poco de movimiento, cambiar oblicuas, darle un ritmo alterando dimensiones y demás. El ritmo en escultura es repetición, repetición de uno de los cuatros elementos con los cuales compones: la línea, el plano, el sólido y el espacio.

¿Sigue prevaleciendo el tema de la intuición al ser modificada una idea?

Se modifica algo pero ese génesis de la obra es lo importante. Muchos creen que si bocetan previamente la escultura se pierde el goce estético que te produce el hecho de realizarla intuitivamente, es como dársela a otro que te la haga.

¿Crees en la inspiración?

En la inspiración no. Yo creo que es un momento. En el caso mío, me pongo a hacer apuntes y es como que bajé un telón y no estoy pensando. Después, salgo de ese estado, que yo no le llamo inspiración, sino que es un estado de trabajo. Como ya varios lo han dicho, la famosa frase atribuida a Picasso de que si la inspiración existe te tiene que encontrar trabajando. También Juan L. Ortiz, hacía mucho hincapié en la experiencia.

Esa continuidad de trabajo también tiene su trampa, llega un momento en el que entras en una gimnasia y te empiezan a salir demasiado rápido y bien las cosas, pero te estás repitiendo. Aunque, si bien es importante encontrar un estilo, una materia, un tamaño con el cual sentirse cómodo, es importante en determinado momento hacer el desafío. Cuando te quedas cómodo repetís la formula.

¿Cómo vivís vos la idea de que el artista tiene que inventar algo nuevo todo el tiempo?

En realidad nadie inventa nada. Incluso en nombre de la originalidad se llega al punto de querer ser original hasta con el material que utilizas. Encontras uno que trabaja con cubiertas de autos, otro que trabaja con pelos, otro que trabaja con excrementos, otro que trabaja con sangre y yo no creo que eso sea lo importante. Yo creo que sí hay gente que ha logrado un sello personal, una imagen propia, que vos decís “bueno este tipo no necesita firmar la obra”.

También creo que la técnica es un medio, no es un fin y hoy hay mucha gente que la toma como fin. Pero ahí volvemos a lo mismo de hoy ¿Quién hace la obra?, el de la idea o el de la técnica?

Con respecto a los materiales ¿con cuales te llevas mejor?

Eso es algo importante también. No hay malos materiales sino malas utilizaciones de los materiales. Por su propia naturaleza el material tiene sus características, vos no le podes sacar una forma a un material que no te la va a dar. Si vos sabes que estás trabajando con una madera, un mármol o pino vas a saber cuáles son los límites que vas a tener, al igual que si te pones a soldar, a trabajar con hierro forjado, vas a saber los límites que tenés. Siempre es muy importante la elección del material porque son lenguajes distintos.

¿Y cómo se da esa elección del material, viene después de la idea o antes?

Puede ser las dos cosas, o sea yo hago la idea y después busco el material adecuado, pero también puede ser que me ponga a hacer un apunte ya con el material en mi cabeza. Eso se da como en la música, hay quienes componen la música y después la letra o primero la letra y después la música.

Sé que al momento de realizar una obra tu temática predilecta es lo americano y precolombino, ¿Por qué? ¿Recordás algo que te llevó a andar por ese camino?

A mí siempre me interesó ese tema. Me gusta mucho la escultura totémica y ritual. Por ahí sacrifico en pos de lo ritual y lo totémico cosas que tienen que ver con el diseño escultórico. Hay una serie de mis esculturas que se llama “Hierofanías”[1], que es una palabra creada por Iliada, que tiene que ver con eso de que ¿cúando un elemento se hace sagrado? Esto tiene que ver también con el nacimiento de la escultura, esto viene de Herbert Read también. Cuando Read plantea que la escultura nace como algo independiente, que es el amuleto, empieza con el amuleto, con algo ritual y demás, después pasa a ser subordinada de la arquitectura y tienen que pasar unos cuantos siglos para que se vuelva a independizar, siempre estaba de adorno. Esto de lo ritual, de lo mágico, de la América mágica es lo que más me atrae. Trabajo mucho con números, con algunas proporciones que tienen que ver con lo americano y casi todas tienen nombre que tienen que ver con lo americano.

[1] Mircea Eliade: llama así a toda manifestación de lo sagrado y a toda experiencia religiosa; la vivencia de lo sagrado, mitos, ritos, símbolos objetos, etc.

Hierofanía: del griego hieros (ἱερός) = sagrado y faneia (φαίνειν)= manifestar.

 

 

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