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Marsiglia también fue un preso político. (Foto: Archivo de El Miércoles).

Marsiglia: una vida marcada en el peronismo y en defensa de los presos políticos

Este sábado 22 de julio falleció en Concepción del Uruguay el abogado Miguel Angel Marsiglia. Constitucionalista, peronista desde siempre, defendió presos políticos “de todos los partidos”, como él mismo lo definió en un reportaje a este medio hace 15 años, incluso a la mamá del “Che” Guevara, Celia de la Serna, cuando fue detenida en Concordia en 1963 al intentar pasar al Uruguay y fue trasladada- detenida a La Histórica. Su extensa e intensa trayectoria sería difícil resumirla en pocas palabras. A modo de homenaje El Miércoles Digital reproduce las partes de dos reportajes con él: uno realizado en el año 2002 y otro en el 2006.

 

Nació en Concepción del Uruguay, en el barrio Puerto Viejo. Estudió en el Colegio Nacional, y cursó sus estudios de abogacía en la Universidad del Litoral, donde también realizó la tesis doctoral. Fue afiliado al justicialismo desde sus inicios, como Partido Laborista. Ha defendido a detenidos políticos “de todos los partidos”. Fue el primer rector de la Universidad Nacional de Entre Ríos, designado por Perón. También fue secretario de Educación de la Municipalidad, durante la última intendencia de Carlos María Scelzi e integró el Superior Tribunal de Justicia. En su curriculum sobresale que el 18 de marzo de 1962 fue electo diputado provincial en las elecciones donde se levantó parcialmente la proscripción al peronismo, y que luego fueron anuladas. Pero siete años antes, en su actividad como abogado, defendió a la mayoría de los presos políticos de nuestra ciudad en  la llamada "Revolución Libertadora". Él mismo estuvo detenido por su condición de peronista. Entre sus últimas intervenciones importantes se destaca haber asesorado al Congresal constitucionalista, el ex intendente Hugo Domingo Baldoni, en la Reforma Constitucional de 1994. En la actualidad la ex escuela de "Aprendices", que funciona en la zona portuaria, lleva su nombre.

 

"La mayoría estaban detenidos en la policía y otros en Gendarmería Nacional. Las detenciones eran arbitrarias". (Foto: Archivo de El Miércoles).

LA JUVENTUD LABORISTA

“En el ámbito político, comencé militando en la Juventud Laborista en 1945. Así se denominaba en aquel momento al peronismo, que después pasó a llamarse justicialismo”.

-Una larga trayectoria…

He defendido detenidos políticos, durante la autodenominada “Revolución Libertadora”. Allí estuve 8 días detenido e incomunicado, del 12 al 20 de junio de 1956, cuando ocurrió el fusilamiento del general Valle. Durante esa época defendí a muchos justicialistas, también a socialistas, a dirigentes radicales. Como dato anecdótico, como ustedes publicaron, defendí también a la madre del Che Guevara.

-¿Cómo empezó su militancia?

Desde mi juventud, vivía en el Puerto Viejo, en noviembre o diciembre de 1945 creamos el primer centro cívico denominado Coronel Perón, ubicado en calle Artigas y Malvar Pinto. De esa época me acuerdo de haber escuchado por radio el discurso que leyó Perón el 17 de octubre de 1945, en esos momentos yo estaba terminando el colegio secundario en el Colegio Nacional. Ingresé en la universidad en 1950. El primer año lo hice en Córdoba y después pasé a la Universidad del Litoral de Santa Fe. Rendí cuatro materias en Córdoba que me las reconocieron. Hubo una gran reforma que elimina todos los aranceles universitarios y se admite el reconocimiento de la materia a través de equivalencias. Me recibí en diciembre de 1955.

-Ese centro cívico fue como la primera unidad básica de la ciudad

Fue una de las primeras. Creo que paralelamente se fundó por gente del centro de la ciudad. Todavía no eran unidades básicas. En las primeras elecciones fuimos con el nombre de Partido Laborista. Recuerdo que dentro de nuestras actividades de militancia, salimos a pintar la calle. En chapa nos habían hecho el hueco: “Braden o Perón”, pasábamos el pincel y quedaba fantástico, una innovación.

EL STJ

“Cuando se recuperó la democracia, integré el Superior Tribunal de Justicia, en 1983. En ese cargo estuve alrededor de cuatro años. Había sido propuesto por organizaciones gremiales de abogados y por sectores del peronismo, porque en aquellos años se había acordado que en todas las provincias y la Nación se designaran miembros que tuvieran alguna afinidad con el partido opositor. No se trataba de una identificación de tipo partidario, pero sí que representaran otras ideas”.

-¿Qué opina de la relación entre la política y la justicia, son actividades compatibles?

Cuando asumí como integrante del Superior Tribunal, por supuesto que renuncié a la afiliación partidaria. Es una obligación, pero es una cuestión también de tener criterio propio porque si alguien no puede integrar la justicia porque ha participado en política, entonces una idea religiosa u otra ideología también serían impedimentos para integrarla. Lo que tiene que tener un miembro de la justicia es voluntad propia, criterio propio, no dejarse influenciar por otras cosas.

Sin ánimo de nada, he tenido varios votos en disidencia. Uno de los casos más conocidos es el de un empleado de la justicia, que concurrió a una conferencia que dio Allende, de la UCRI. De acuerdo al artículo 157 de la Constitución de Entre Ríos, se establece que los empleados de la justicia no pueden tener ninguna actuación de tipo político. En la foto de los diarios de Paraná, apareció este muchacho y por mayoría –6 votos a 1– lo condenaron. Yo pedí la inconstitucionalidad de ese artículo, y antes de que la Corte Suprema  resolviera el caso se presentó otro caso que involucraba a quien hoy es diputada, Mónica Torres. Volvía votar en contra nuevamente, y en aquel entonces la Corte declaró la incostitucionalidad de ese artículo.

También me pronuncié en contra de una ley provincial que sancionaba a los médicos que tenían distintos cargos, estableciendo la incompatibilidad. Solicité la incostitucionalidad de esa ley, porque había médicos que desempeñaban más de un trabajo sin incompatibilidad.

 

“ESTOY ORGULLOSO DE HABER DEFENDIDO A LOS PRESOS POLÍTICOS”

El 16 de septiembre de 2006 se cumplieron 51 años de la llamada Revolución Libertadora que derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón cuando promediaba su segundo mandato. El Miércoles entrevistó al abogado Sergio Marsiglia, conocido letrado que estuvo a cargo de la defensa de la mayoría de los detenidos políticos uruguayenses en 1955.

-¿Cómo recuerda esta etapa del país en Concepción del Uruguay?

Se vivió de forma similar al resto del país. Con este decreto 41/61 donde se las aplicaban a los que no la cumplían. Hubo cantidad de detenciones, se clausuraron todas las unidades básicas, se llevaron hasta los muebles. Teníamos una actividad política totalmente subterránea, no dábamos a conocer nada, a tal punto que si necesitábamos fondos para las actividades no se anotaba en ninguna parte, nadie quería que siquiera se anotara en un libro las colaboraciones por temor a quedar marcados. Los comunicados se hacían en un mimeógrafo, terminábamos y lo desarmábamos enseguida.

-¿Defendió a muchos presos políticos?

Si. No los quiero nombrar porque casi todos murieron y los familiares no sé si querrán que los nombre. Pero si hay algo que me enorgullezco del ejercicio de la profesión, es haber defendido a los detenidos políticos, ahí valoré lo que es ser abogado. Defendí a dirigentes gremiales como de la Unión Ferroviaria, de Luz y Fuerza, políticos como Granillo Posse, Chiapellé, Carlos Scelzi y años después a otros de diferentes partidos políticos. Defensas totalmente ad honorem. Me parecía que era un deber hacerla. Se vivió en permanente zozobras, con inquietudes. Hubo gente que por ocupar algún carguito de vocal o algo así,  lo despedían del trabajo o lo trasladaban. Conocí el caso de una maestra, que vivía en las inmediaciones de la escuela Urquiza,  a quien  por “Depuración democrática la dejaban cesante”. También está el caso de la señora Alul de Guillot, que después fue senadora provincial,  fue cesanteada como directora de la escuela Urquiza aduciendo cosas tremendas. Mucha gente salió con escarapelas cuando se produce la Revolución, a ella la acusaron de quitársela a un alumno que luego lo expuso en una declaración. Pasaron los años y cuando se presentó al servicio militar dijo que lo “instaron” a realizar esa denuncia. La carga de conciencia fue enorme. Mucho después realicé la defensa de la madre del Che Guevara. En una oportunidad defendí a un dirigente radical de Rosario del Tala que escribió un artículo que se llamaba “Dos conductas”, en referencia a los azules y colorados. También gente socialista de Nogoyá o Victoria, no recuerdo bien.

"Acá en Concepción del Uruguay, estuve detenido del 12 de junio al 20 de junio de 1956". (Ilustración de Juan Carlos Sito. Archivo de El Miércoles).

AMENAZAS DE FUSILAMIENTO

-Usted estuvo preso en esa etapa

Si. Acá en Concepción del Uruguay, estuve detenido del 12 de junio al 20 de junio de 1956. Un día antes del 20, me controlaron el corazón y la presión. A las cuatro de la mañana nos dijeron que a las seis nos iban a fusilar.

-¿Fue intimidatorio o iba en serio?

No. Era intimidatorio. No se tenía ese propósito. Nunca nos pegaron, ni nada de eso. Estuve incomunicado durante ocho días. Mire como son las cosas, integrando una comisión que se formó en el Cecom, a fines de 1983, encontré al secretario de información pública del último gobierno Militar, un teniente coronel que cuando estuve detenido era capitán y me tomaba declaración. Tuvo un gesto muy digno, pidió disculpas por esas cosas y nos ayudó mucho con los trámites. Desde entonces intercambiamos correspondencia en varias oportunidades.

-¿Dónde eran los centros de detención?

La mayoría estaban detenidos en la policía y otros en Gendarmería Nacional. Las detenciones eran arbitrarias, como en el caso alguien que pidió una misa por Evita, un mozo de un restaurant haciendo cruz a la plaza que silbó la marcha también los tuvieron preso una horas.

 

EL DÍA DEL GOLPE

“Ese día yo estaba caminando por Santa Fe. Recuerdo que las casas del centro estaban iluminadas, en uno de ellos tomaban champagne. Y en la zona sur, en los barrios humildes todo estaba quieto, apagado. Me quedó grabado” contó.

 

LA CONTRA

-¿Aquí la oposición al peronismo festejó el derrocamiento?

Si, por supuesto. En todos lados. No quiero traer a colación viejos enconos, porque a través de los años con muchos de ellos se entabló una relación.

 

LOS ERRORES DEL PERONISMO

El peronismo también incurrió en varios errores. Hubo detenciones...

-Algunos “excesos” también…

Si. Evita se enojaba porque mucha gente se incorporaba al partido y eran obsecuentes para ganar escalones, eso hacía mal.

-Hay una famosa frase de Perón que decía: “Camino entre una corte de obsecuentes y adulones”

Tuve un profesor en la facultad, que era irigoyenista y tenía acceso al despacho presidencial. Contó que Perón le comentó un par de días antes del golpe que “estaba harto de los obsecuentes”. Otro error es que hubo un caso de un hombre que fue candidato por la Unión Democrática y dos años después fue ministro de Asuntos Técnicos.

 

LAS MARCHAS

“Así como el PJ tenía su marcha, la Revolución Libertadora tenía la suya que se llamaba “La marcha de la libertad” que era un poco tétrica. Se tocaba con el himno nacional en los actos oficiales”, recordó

 

LOS MEDIOS

Los grandes medios de comunicación siguen haciendo referencia a los errores de Perón, como el caso de la expropiación del diario La Prensa, lo sabe todo el mundo, ahora ¿quién saca las cosas que hizo la autodenominada Revolución Libertadora con los diarios peronistas? Los tomaron y rompieron las maquinarias. Me acuerdo de Democracia, 17 de Octubre.

-¿Cómo fue la reacción de los medios en Concepción del Uruguay con la Revolución Libertadora?

Bueno. No recuerdo con precisión ese tema. Pero los medios que no estaban con la Revolución lo cerraban. No había radio que dijera algo a favor del peronismo. Con los afiliados nos comunicábamos a través de panfletos.

 

EL DECRETO 41/61

“Ese decreto prohibía la mención de Perón y Evita, los familiares. Hay cosas increíbles e insólitas como no utilizar la sigla PP (Partido Peronista). No se podía tener una foto del ex presidente, no se podía el discurso del 1° de Mayo, en las escuelas debía decirse ‘el tirano prófugo’, los libros que hacían referencia a ellos tampoco”.

 

LOS FUSILADOS

“Siempre recordamos los fusilamientos. Lo del General Valle fue una cosa tremenda. A la familia Videla, que son de aquí,  le fusilaron un integrante, que era subteniente. Conservo una foto que me regaló la hija de Valle. Ella también me mostró una bandeja que le dieron al padre cuando se recibió en el colegio militar, fue de los mejores alumnos. Y uno de los firmantes fue de los que luego dio la orden de acabarlo. Todo fue preparado. Cuando Valle y los que estaban a favor de la Revolución se presentan en campo de Mayo, los reciben y detienen personas que estaban supuestamente de acuerdo con la Revolución. En una carta de Valle a Aramburo le reprocha lo que está haciendo y que cuando mire los ojos a la hija pensará lo que hizo”.

 

UN HECHO POCO CONOCIDO

“El General Tanco, que fue el segundo de la Revolución, se asiló en la embajada de Haití. Grupos comandos del gobierno de entonces entraron y tomaron la embajada de Haití. No estaba el embajador, pero estaba la señora. La empujaron y sacaron al General Tanco. Cuando vino el embajador se reunió con sus pares e hizo un escándalo. Es una gravedad tremenda entrar e invadir territorio de otro país como los son las embajadas. La gran presión logró que lo devolvieran” rememoró Marsiglia.

 

LOS BOMBARDEOS A LA PLAZA DE MAYO

“Nadie se puede olvidar de esos bombardeos, que fueron uno o dos meses antes de septiembre. Murieron 371 personas. Es el hecho más grave de la historia argentina. Es gente que estaba en la Plaza de Mayo. Según un investigador, están en los hospitales el listado con las personas desaparecidas. Y hubo gente que tal vez los mismo familiares la llevaron. Hay una fotografía que conmueve, se ve a una mujer sin sus piernas”, concluyó el letrado.

 

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