El urguayense Nicolás Bonelli volvió a mostrarse competitivo en el inicio de la 11ª fecha del Turismo Carretera en San Luis, pero un domingo accidentado le impidió capitalizar el buen funcionamiento de su Ford Mustang, que recibe la atención del Hnos. Álvarez Motorsport. Luego de clasificar en el cuarto puesto, un enredo en la 1ª batería lo dejó relegado y con las manos vacías.
El representante de Concepción del Uruguay superó con solvencia una clasificación sabatina sumamente difícil, condicionada por el frío y la nieve. Con un registro a 1s112 del autor de la pole position, Josito Di Palma (Toyota), Nico ratificó su regularidad: venía de ser el mejor de la marca del óvalo en las últimas tres clasificaciones del año.
La actividad del domingo comenzó de la mejor manera en la primera selectiva. Bonelli le ganó la pulseada en la largada a Josito Di Palma (Toyota Camry) y capturó la punta. Sin embargo, imprevistos en la cinta asfáltica cambiaron el rumbo de su carrera.
“Habíamos hecho una gran maniobra para agarrar la punta de la serie, sacamos una luz y me sorprende que estaba todo sucio. No había ninguna señalización en la curvita chiquita; agarro pasto, se ve que había agua porque el auto se me fue mucho. Agarré lo sucio y ahí perdí la primera colocación. De no haber estado esa situación, creo que no peligraba la serie”, detalló Nicolás ante el micrófono de SoloTC.
A ese a ese desliz, el entrerriano buscó recuperarse en pista para mantenerse como escolta: “Josito con mucha más velocidad por adentro se mete bien y recupera. Cuando llegamos al frenaje e intento doblar a la par para no perder la posición, siento un golpe de un auto blanco que entra, el de (Santiago) Mangoni; me pega en la dirección y me saca para afuera”.
Y agregó: “No tuve chance de nada. No sé si estaba el espacio o si él agarra el piano y el auto salta, porque me pega con mucha diferencia de velocidad. Ahí me dejó con las manos vacías. Santi es un piloto relativamente limpio, hemos corrido muchas veces. Si los comisarios deportivos lo vieron, tendrían que analizarlo. Nadie me va a devolver nada”.
Ese incidente relegó a Bonelli al undécimo puesto de la serie, esfumando la oportunidad de repetir el podio alcanzado en la fecha previa en Paraná, donde había finalizado segundo.
Remontada en la Final
Obligado a partir desde la 33ª posición de la grilla en la Final, el piloto atendido por el Hnos. Álvarez Motorsport avanzó 10 posiciones en el pelotón para ver la bandera a cuadros en el 23° lugar.
“Fue un domingo que no se dio como esperaba, ya que en la serie perdí la punta por agarrar suciedad en pista, y luego vino ese toque que me retrasó mucho. En la Final avancé y pude sumar algunos puntos, aunque sin dudas quería más, ya que tenía todo para terminar bien arriba”, relató.
Con el asesoramiento técnico de Juan Manuel Bouvier y la motorización propia a cargo de su hermano Próspero Bonelli, el entrerriano cerró el fin de semana con sensaciones encontradas: “Teníamos otra posibilidad de ganar una carrera, con un buen auto. Me deja tranquilo eso, les pido disculpas a los sponsors y a los chicos; toca trabajar para lo que viene”, concluyó.
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