El Club Atlético Uruguay le puso precio a mirar el fútbol de nuestra ciudad: un canon de 20 entradas, 160 mil pesos, a los trabajadores que transmiten sus partidos.
Por JUAN MANUEL PRALONG (*)
Que quede claro desde dónde se dice esto: no hace falta ser una gran empresa para tener lógica de empresa.
Acá hay dos medios donde laburan (más o menos) ocho periodistas con un celular, un trípode y dos micrófonos con Bluetooth.
Uno de los medios se sostiene con una tiquetera, el otro golpeando puertas de comercios por una placa en la pantalla.
Lo que se recauda se reparte en partes iguales. Eso es salario, es la paga directa del propio trabajo. Y sin embargo un sector de la dirigencia lo mira con ojos de patrón: para esa cabeza de patrón, cada peso que se lleva un trabajador es una ganancia que le están robando a otro. Esa es la lógica del capital, no hace falta tener una fábrica para pensar así. Y contra esa lógica es que hay que plantarse.
Los trabajadores del periodismo deportivo —radio, tele, diarios, ahora streaming— siempre le aportaron al fútbol: lo sacó de la cancha, con transmisiones en vivo, fotos, entrevistas, archivo para que quede instalado en la memoria de un pueblo entero. Nadie discute que ese trabajo se pague. Lo que se discute es que un dirigente pretenda cobrarle tributo a un laburante por trabajar.
Ya pasó hace un tiempo en una final. Una comisión directiva pidió un porcentaje en una final y terminaron cobrando creo que diez mil pesos, porque no había otra cosa para sacarle a cuatro trabajadores. Y había streaming y la cancha se llenó igual. La realidad mata chamuyo. El antecedente está, y demuestra lo que es: un cálculo que nunca da, porque es parte de esa creencia de que hay una empresa, una ganancia o un lucro donde solo hay laburo.
Muchos de nosotros hicimos radio toda la vida y jamás se nos hubiese ocurrido pedirle a un club que le cierre la puerta a la radio por transmitir gratis y "robarnos" audiencia. Eso hubiera sido un delirio patronal, no un reclamo de trabajadores.
El mismo delirio que hoy plantean dirigentes contra el streaming. Por eso tampoco hay grieta entre radio y streaming: hay trabajadores de la comunicación de un lado, y la cabeza empresaria de un sector de la dirigencia del otro.
Mientras tanto, la Liga de Fútbol de Concepción del Uruguay, que organiza el campeonato y debería poner reglas para todos los clubes, no dice una palabra.
Los clubes la pelean para llegar a fin de mes, pierden y se empobrecen cada vez que tienen que abrir la cancha. Pero esa cuenta jamás se salda poniéndole precio al trabajo del laburante. Eso no es necesidad institucional: es explotación con otro nombre.
Aguanten las y los trabajadores periodistas deportivos de las radios, del streaming y las redes, los diarios y la tele. De los más precarizados del "mercado". Y en ese tema los dirigentes/empresarios amigos de los verdaderos dueños de medios/empresa...se hacen los zonzos.
(*) Periodista, locutor y relator.
Esta nota es posible gracias al aporte de nuestros lectoresSumate a la comunidad El Miércoles mediante un aporte económico mensual para que podamos seguir haciendo periodismo libre, cooperativo, sin condicionantes y autogestivo. |

El Miércoles Digital Concepción del Uruguay – Entre Ríos





