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Armando Scévola expresó su malestar con el Concejo Deliberante de la ciudad.

Malestar de un ex combatiente por el reconocimiento Gaucho Rivero: “Para saber quiénes son veteranos de guerra sugiero visitar la Sala Evocativa”

Luego de que el Concejo Deliberante de la ciudad aprobara la ordenanza que instrumentaba el premio “Gaucho Rivero” , a los “movilizados” por el conflicto bélico de 1982, el ex combatiente uruguayense, Armando Scévola, expresó su repudio a través de una carta pública. Entiende que es injusto que en nombre de los caídos se premie a personas que no participaron de la guerra. Y lo que es peor, que se abra un registro para “que se anoten y comprueben su situación militar”.

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Es  generalizado el malestar de los ex combatientes de la Provincia que se expresaron en redes sociales, “para evacuar las dudas y saber quiénes son Veteranos de Guerra y familiares de caídos sugiero visitar la Sala Evocativa de Malvinas, que lleva 11 años en la ciudad” expreso Scévola, que además cuestionó que se enteró de la actividad a través de un medio de comunicación.

LA CARTA DE ARMANDO SCÉVOLA

El texto se reproduce a continuación:

Soy Armando Scévola ex soldado combatiente de Malvinas clase 1962 pertenecí al Batallón de Infantería de Marina Nº 5 de Rio Grande Tierra del Fuego.

En la mañana del 11 de septiembre en el concejo Deliberante de la Ciudad de Concepción del Uruguay Entre Ríos, se llevó a cabo la presentación del premio Gaucho Rivero para realizar un homenaje a los Veteranos de Malvinas de nuestra Ciudad.

Esta información la recibo a través de un medio de comunicación radial no por invitación formal como me parece correcto; me hago presente en el salón del Concejo, me saludan y les comento lo escuchado en la radio si podía quedarme, me respondieron si que tome asiento.

“Mientras ustedes escuchaban o miraban el Mundial, nosotros escuchábamos bombas y veíamos a nuestros compañeros caer heridos de muerte. Finalizada la Guerra la mayoría regresó a su casa o a su Batallón para continuar su Servicio militar, y nosotros quedamos prisioneros de los ingleses en la Isla realizando tareas de limpieza del campo de batalla y sepultando a nuestro héroes”.

Los concejales se ubicaron para estar más cerca de los “Veteranos” homenajeados. De pronto comenzaron a entrar por ambas puertas personas conocidas e inclusive algunos amigos, uno de ellos que habíamos viajado juntos para hacer la revisación médica del servicio militar obligatorio en octubre de 1981, además también familiares (estos NO de caídos en Malvinas) para mi sorpresa. Y pensé ¿cómo los que no fueron a pelear recibieron invitación, es más y los familiares? Es ahí donde me doy cuenta que no debía estar en ese lugar e intento retirarme cuando la persona que fue a acompañarme me pide que espere.

“Esta información la recibo a través de un medio de comunicación radial no por invitación formal como me parece correcto”.

Al comenzar la Sesión uno de los concejales se refiere “estamos aquí juntos como una gran familia, los saludos y el agradecimiento por concurrir a la misma”. El presidente del Concejo, doctor (Martín) Oliva, comenta los argumentos por qué hicieron esta ordenanza que según ellos fue solicitado por los Veteranos -cosa que los Veteranos de Guerra nunca pedimos- y luego unas palabras -confusas para mi opinión- y entrega la ordenanza a la señora concejal María Tourfiní de Córdoba que también expone lo suyo, pero nunca lee la resolución. Luego le pasa la palabra al señor Juan Martín Garay junto con la Ordenanza que tampoco es leída. En ese momento cada uno de los concejales argumentan el motivo de esta decisión siempre desde su más profundo sentimiento por la Causa Malvinas conmoviendo a los presentes con su patriotismo. Y dicen: “es hora de reconocer a los Veteranos”.

Nunca vimos el premio, nunca se leyó la Ordenanza y concluyen informando a estas personas que a partir del día 11/09/2018 deberán registrarse en una planilla todos y sus familiares comprobando su situación militar, para esto durante la tarde del mismo día y hasta el 20 de noviembre inclusive, estará una persona para recibir dicha documentación.

“Mis recuerdos vuelven a abril de 1982, mientras en el Continente los soldados comían carnes y comidas calientes, nosotros en Malvinas grasa derretida de oveja. Se cubrían con frazadas y allá en las Islas cubríamos los fusiles para que no se congelara el aceite del cajón de mecanismo”.

El doctor Oliva me cede el micrófono para que me exprese sobre esta distinción que se entregará en noviembre de este año. Como es lógico expresé mi rechazo y dije: en principio no podemos faltar el respeto a este Gaucho que resistió la invasión inglesa en 1833, tampoco a nuestros Héroes de 1982 que dieron su vida por la Patria y a sus familiares. Posteriormente se dieron los suicidios pos guerra y los 30 años de lucha permanente, ayudándonos entre nosotros ante la ausencia del Estado y en nuestra ciudad Malvinizando desde la Sala Evocativa de Malvinas “Daniel Francisco Sirtori”, brindando charlas educativas a miles de niños y jóvenes que han quedado plasmadas en su libro de visitas.

“A los familiares de los 649 héroes, ¿qué les damos? Ustedes funcionarios y movilizados juntos como una gran familia y con su abnegado patriotismo, ¿pensaron realmente en ellos? Si después de 36 años los funcionarios dando tantos abrazos y palmadas de reconocimiento, hoy tristemente muestran esto. Es muy preocupante”.

¿Y qué es lo que no se comprende durante estos años? Y mis recuerdos vuelven a abril de 1982, mientras en el Continente los soldados comían carnes y comidas calientes, nosotros en Malvinas grasa derretida de oveja. Se cubrían con frazadas y allá en las Islas cubríamos los fusiles para que no se congelara el aceite del cajón de mecanismo. Mientras ustedes escuchaban o miraban el Mundial, nosotros escuchábamos bombas y veíamos a nuestros compañeros caer heridos de muerte. Finalizada la Guerra la mayoría regresó a su casa o a su Batallón para continuar su Servicio militar, y nosotros quedamos prisioneros de los ingleses en la Isla realizando tareas de limpieza del campo de batalla y sepultando a nuestro héroes.

Digo yo, a los familiares de los 649 héroes, ¿qué les damos? Ustedes funcionarios y movilizados juntos como una gran familia y con su abnegado patriotismo, ¿pensaron realmente en ellos? Si después de 36 años los funcionarios dando tantos abrazos y palmadas de reconocimiento, hoy tristemente muestran esto. Es muy preocupante.

Para evacuar las dudas y saber quiénes son Veteranos de Guerra y familiares de caídos sugiero visitar la Sala Evocativa de Malvinas, que lleva 11 años en la ciudad funcionando en Galarza 712, primer piso del Correo (ex casa del General Urquiza).

ARMANDO SCÉVOLA. C.C. 62 BIM 5.

La reunión donde se hizo la presentación de la ordenanza.

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