El autor de "Una de rockeros (Breve historia de cómo se construyó el rock uruguayense)" estuvo este fin de semana en la localidad de Pronunciamiento (departamento Uruguay), sede de un encuentro de motos signado por el rock duro y amistad, en una jornada tan vibrante como comprometida socialmente. Aquí la crónica.
Por JORGE VILLANOVA (Especial para EL MIÉRCOLES)
Este sábado 23 Pronunciamiento vibró y explotó con el mejor rock y metal de la provincia. El primer Pulgafest Metal convocó a tres bandas de Concepción del Uruguay. Este pueblo, tranquilo, siestero, al que uno lo imagina vinculado al folclore con el Festival del Pollo y con su emblema el Pocho Gaitán, con las jineteadas y las fotos de Berna, con el fútbol y ese Depro que se transformó en identidad ejemplar en la región, con los aserraderos, también es ese pueblo que describe Belén Sigot en sus novelas Vacas y Pronunciamiento, a las que hay que volver una y otra vez para entender el funcionamiento en estos pequeños parajes que se reinventan día a día para sostenerse y mantener a sus chicos dentro de su ejido y no emigren como pasa a lo largo de esta hermosa provincia, a la vez expulsora de sus hijos.
La interminable o interminada Ruta 23 nos lleva a al bar Lo de Pulga, que está como todo en Pronunciamiento a un par de cuadras de la plaza, no hay como perderse. Es sábado 23 y hay encuentro metalero, con lo que eso trae: bandas, amigos, reencuentros, motos, cuero, remeras de las bandas preferidas, tatuajes y como el día anterior se conmemoró el cabildo propio que dio inicio a esta patria difusa y a veces incomprensible como amada, también se ven banderas y escarapelas argentinas.
También Pronunciamiento es avicultura, vinculada desde hace medio siglo o más con los distintos frigoríficos de la región: San Justo, Praver, Bonnin, Fadel, Bouvet, Fepasa, Tres Arroyos y otros que hacen o hicieron más extensa la lista. Algunos de ellos ya no están, porque el capitalismo no los admitió o por que ellos mismos se retiraron dejando en numerosas ocasiones un perjuicio social del que nadie se hizo cargo y la justicia, esa que siempre protege para arriba, no llegó a los más vulnerables. Repasen la lista y es fácil saber cuales fueron.
A la mañana se armó el predio, al aire libre, escenario, sillas, mesas, cantina, sonido y luces. Estas cosas nunca se saben cuando se terminan. “Nos quedamos hasta el feriado del 25” arengó alguien muy seriamente. Comida criolla al mediodía para los madrugadores en la previa musical.
"Golpe de Suerte", la banda que sigue creciendo
Golpe de Suerte fue la encargada de abrir, temas rockeros paranoicos y unos cuantos propios, que se aplauden y se celebran. Rafael Márquez canta y toca la guitarra, Lisandro Ramos en los teclados, en batería Ariel Charreun sostiene el ritmo y la Franco Luna en el bajo como la última incorporación.
Suenan muy afiatados y hacen un set largo que va recibiendo a gente de la zona, y departamentos vecinos. Este público no pide hit, pide rocanrol y llega claro y fuerte: “Siempre estás”, “Quizás, “Bar de la ciudad” y “Juegos sexuales” se intercalan con los temas de la radio, los conocidos, suenan muy bien y se aplaude la creación, porque eso es el rock en definitiva, creación.
La banda tiene tres años, subiendo a los escenarios que pueden, en la ciudad y en la provincia, la vienen peleando de lo lindo, sobre todo mostrando sus canciones, sus historias, las buenas y las otras, las que se componen de pérdidas y dolores, que Rafa las transforma en canciones para hacerlas música que abraza.
A esta altura Pronunciamiento está invadida por motoqueros vestidos con cuero y parches de las bandas favoritas. Las bandas que integró Ricardo Iorio suelen ser las que más resaltan, pero hay otras que muestran la diversidad de gustos. Pelos largos y canosos los que pueden, los otros ya no tienen que peinar.
La vieja máquina a pleno
“Hola somo Hanomag, la Vieja Máquina” dice Matías y arranca con “Sin Mirar atrás”, “Descarriado”, “El tiempo curó”, “Perro Garroteado”. Metal duro, pesado, oscuro, reminiscencias a Sabath, a Motorhead, para ese lado apunta Ruhl, acompañado de un sólido Mario Delmagro en la batería y Gastón Montañana en el bajo. Matías invita a su amigo Leo La nasa -de Serie 2, banda en pausa- quién canta Supernaut, tema que hacía Ozzy en los primeros setenta.
El otro invitado será Cristian Badie, de la histórica Responsabilidad Limitada de Villa Elisa, quien carga con una versión muy dura de Ruedas de Metal, el clásico tema de Riff, para emocionar a más de uno. Inevitablemente si hay rock o metal, el Carpo sobrevuela el ambiente, siempre.
Las imágenes dicen cosas, pero las palabras le dan un sustento corpóreo. Matías no habla mucho, apenas nombra los temas y agradece a los asistentes por acercarse a pesar del mal momento que se vive, “como nosotros -y señala a Mario- que parece que mañana no trabajamos. Mi solidaridad con los laburantes de Tres Arroyos”, justamente en Pronunciamiento, un pueblo vinculado desde siempre con ese emporio de la avicultura entrerriana, que hoy tambalea sin que nadie sepa por qué motivo, aunque todos sospechemos porque lo hemos vivido en carne propia, con otras empresas similares, y en estos casos se sabe quienes son los primeros que caen, los empleados como Matías y Mario y los tercerizados que brindamos servicios como los agarradores de pollo, los camioneros y los granjeros.
Matías y Mario tienen más de veinte años de laburo en el frigorífico, hoy tienen un par de quincenas sin cobrar. Si hay quiebra no valen nada. Si hay quiebra no hay donde ir a trabajar. Si hay quiebra la situación será más complicada para todos, los que están adentro y los que son parte de la cadena de consumo. Tan simple como eso. Pronunciamiento, vinculado desde siempre con la empresa, es parte de esta oscura realidad.
Y entonces Hanomag encara con eso de “Trabajaste todo el día hoy/ para llevar el pan a tu hogar/ te espera una realidad/ con muchas cuentas que pagar/…/ Y tu patrón te pide más/ pero el sueldo no quiere aumentar/ vos querés mandarlo a cagar/ pero tenés que morfar/ tus hijos mandar a estudiar/ cuentas que pagar…” A esta altura Matías es nuestro working class hero interpretando esa “Realidad laboral”. Vendrá el cierre entre aplausos y gracias para todos.
Cierran los Ministro
Son las cinco de la tarde y el Pacha dice: “Estamos viejos, a esta hora nos levantábamos después de la salida, ahora tocamos tempranito”. Primer Ministro ya tiene un recorrido de casi treinta años, y aunque con algunos cambios en el bajo tiene una identidad propia, se sabe, es metal duro, sin concesiones y con entrega total. Hacen un recorrido por toda su obra, en la que cuentan con varios discos que van marcando su crecimiento y consolidación. ¿Es la banda metalera con más rodaje de la provincia? Es probable, tiene su público y las letras se conocen.
En Pronunciamiento se cantan. “Muerte bestial”, “Condenados”, “Camino al sol” inicia la lista de temas. Con “Plastificados sea tu nombre”, el disco verde que presentaron antes de la pandemia, Pacha mete el dedo en la llaga hablando de contaminación, venenos y agrotóxicos. Lo dice donde hay que decirlo, en el corazón de la sojización entrerriana. Para esto sirve el arte, para señalar, para denunciar, para golpear cabezas. “Patriotas”, “Gritos de esperanza” (“El mensaje es poder combatir el dolor/ de un pueblo que sufre hambre sin compasión”), “Despertad Argentina” (“Somos presos de ignorancia/ despertate Argentina, despertate y reaccioná… No donemos la esperanza, porque cuando un pueblo sufre/ es cuando más debe luchar”) son versos surcan el atardecer en el pueblo. Estos temas no son casuales, son la obra de Primer Ministro y su vigencia es a causa de una realidad que se repite una y otra vez en el país. Suena “Memoria de siglos” el himno de Hermética: “Libertad y sus vestigios/ más vale ponerse a salvo/ muchos calzan gorro frigio/ solamente por ser calvos”, ¿cuándo fue escrita? ¿En los años treinta, los noventa o ahora? ¿es de Iorio o de Discépolo?
Otra vez Tres Arroyos aparece en este recital, otra vez la solidaridad con los muchachos que soportan el trago amargo de este mal momento como cantan en “Gil trabajador”, imposible no hacerlo cuando la realidad atraviesa a la gente que apechuga esta historia día a día, ante la incertidumbre de no saber si al otro día va a entrar a trabajar o si va a cobrar lo que ya le deben. Otra vez el artista acompañando al laburante, poniéndose en el lugar del otro, asumiendo que su espacio, su voz debe ser usada para alentar, denunciar y reclamar ante la inequidad y abusos del sistema, o ponerle nombre en este caso. Más allá de las bromas constantes, del pogo final, de los saludos de siempre, Pacha, Rubén y Erasmo van, día a día, poniendo su ladrillo en la historia social de nuestro rock.
Esta nota es posible gracias al aporte de nuestros lectoresSumate a la comunidad El Miércoles mediante un aporte económico mensual para que podamos seguir haciendo periodismo libre, cooperativo, sin condicionantes y autogestivo. |

El Miércoles Digital Concepción del Uruguay – Entre Ríos










