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MENDOZA

Transforman fruta dañada por granizo en pulpas concentradas

La planta procesa duraznos, peras, damascos, tomates y zapallos que ya no pueden destinarse al mercado fresco. Esos productos son utilizados posteriormente por distintas industrias para la elaboración de jugos, dulces, caramelos y otros alimentos procesados.

 

La Cooperativa Vitivinícola y Frutihortícola La Línea Ltda. surgió en el departamento mendocino de San Rafael, una región reconocida por su producción frutícola y por las frecuentes tormentas de granizo que afectan los cultivos. Frente a esa realidad, un grupo de productores decidió organizarse para encontrar una solución que evitara la pérdida de grandes volúmenes de fruta que ya no podían destinarse al consumo fresco.

“Siempre teníamos problemas porque el granizo dañaba la fruta y terminábamos perdiéndola. Entonces hicimos un proyecto para construir una planta concentradora de pulpas, pero no teníamos los recursos para hacerlo”, explicó el presidente, Marcelo Serrano.

La iniciativa avanzó gracias al acompañamiento de distintos organismos estatales y permitió la construcción de una planta capaz de procesar miles de kilos diarios de fruta y hortalizas. Allí se transforman duraznos, peras, damascos, tomates y zapallos, entre otros productos, en pulpas concentradas destinadas a la elaboración de jugos, dulces, caramelos y alimentos industrializados.

“Todas las frutas que por tamaño o por un golpe de granizo pasan a ser de tercera calidad pueden aprovecharse. Antes se perdían y hoy tienen un destino productivo”, señaló Serrano.

Actualmente, la Cooperativa cuenta con 85 socias y socios registrados, aunque su actividad alcanza a más de 200 productores que participan de distintas maneras. Además de abastecer a la planta concentradora, la organización trabaja para mejorar las condiciones de comercialización y fortalecer el desarrollo de la agricultura regional.

Uno de los aspectos que más destacan sus integrantes es el valor del trabajo colectivo. “Éramos un grupo de productores con muchas ganas y mucho corazón. Lo que nos movía era mostrar una necesidad real y encontrar una forma de seguir trabajando”, recordó Serrano al referirse a los primeros años del proyecto.

La planta emplea personal permanente y temporario según la época del año, mientras que la materia prima proviene principalmente de productores de San Rafael. La prioridad es sostener la producción local y ofrecer mejores condiciones a quienes participan del circuito cooperativo.

Para sus integrantes, el cooperativismo continúa siendo una herramienta fundamental para enfrentar las dificultades del sector. “Es la democracia más pura porque todos tienen voz y voto. El sistema cooperativo distribuye oportunidades y permite que muchos productores puedan crecer juntos”.

Fuente: Elaboración de El Portal de las Cooperativas a partir de entrevista realizada en Radio Municipal Zárate (Zárate, Buenos Aires).

 

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