Desde el Movimiento Social Uruguayense (MOSU) emitieron un documento sobre lo que sucede con los trabajadores de la planta La China de Granja Tres Arroyos y lo que sucede y viene para la sociedad urguayense. Lamentan "la falta de empatía" de la ciudadanía para con el reclamo.
El texto completo es el siguiente:
El drama de mile uruguayenses: Granja Tres Arroyos
Es desgarrador compartir el padecimiento de los trabajadores de Granja Tres Arroyos y de sus familias, un presente en el que no pueden sostener las condiciones de vida, donde todo lo que tenían y era parte de sus vidas, se apaga, se cierra, se hunde.
Los esfuerzos por encontrar formas de subsistencia no arrojan los resultados esperados, se hace imposible salir adelante cuando se cerraron las puertas para tantas personas al mismo tiempo, no hay mercado laboral capaz de brindar las oportunidades, no hay mercado para crear emprendimientos con resultados favorables, porque además, quienes tienen empleos también realizan emprendimientos, porque los salarios se han caído, ahí podemos encontrar a cientos de docentes que además de cumplir con sus trabajos tienen que buscarse otros ingresos, porque los sueldos no alcanzan para vivir, a jubilados que lo hacen para poder comprar remedios, a instituciones de todo tipo que intentan generar recursos en un mercado congelado.
Duele ver la falta de empatía e ignorancia de gran parte de la ciudadanía, que pasa por las movilizaciones de trabajadores y mira para otro lado
En el futuro no aparece una salida a la desesperación, porque además la mirada hacia el futuro se nubla al mirar un mes por venir, lo urgente impide una mirada de futuro.
Pero esta situación no se produce por casualidad, no es un accidente en el tiempo, es el producto de políticas de gobierno y la responsabilidad es doblemente del gobierno nacional, combinando la destrucción de las industrias nacionales, por condiciones que perjudican a la exportación y favorecen a la importación y por otro lado, lo hemos visto en este tiempo y hemos anunciado el plan, leyes que perjudican a los trabajadores, como la ley bases y la ley de flexibilización laboral, que le permite a la empresa imponer sus condiciones sin que se le exija el respeto a los trabajadores, cierre de plantas en la cara de los trabajadores, despidos sin indemnización o pagando la mitad, Direcciones de Trabajo que se declaran neutrales ante lo que deberían intervenir para resolver, gobiernos que miran para otro lado ante la desesperación de miles de ciudadanos que quieren trabajar y los pisotean con estrategias de especulación financiera y olvidando que sus riquezas fueron producidas precisamente por el esfuerzo de esos trabajadores a los que hoy tratan con desprecio.
Pero esta situación no se produce por casualidad, no es un accidente en el tiempo, es el producto de políticas de gobierno y la responsabilidad es doblemente del gobierno nacional, combinando la destrucción de las industrias nacionales, por condiciones que perjudican a la exportación y favorecen a la importación
El sufrimiento de los trabajadores y familias de Granja Tres Arroyos llegó rápidamente a ellos, pero lentamente se irá transmitiendo al resto de la ciudad, porque esa riqueza que generaban en la planta, de la cual recogían una parte con sus sueldos, luego era volcada a cada actividad de la ciudad.
Poco a poco vamos los despidos por goteo, cierres de comercios y pymes, cierre de la planta de YPF, destrucción de INTA e INTI, eliminación de la obra pública que generaba gran cantidad de puestos laborales, con todo esto se suman despidos y pérdidas de emprendimientos locales. Lo que vemos en el plan económico es que esta política tiende a profundizarse, nuestras condiciones de vida tienden a seguir empeorando, cada mes que transcurre estamos peor que el anterior.
Duele ver la falta de empatía e ignorancia de gran parte de la ciudadanía, que pasa por las movilizaciones de trabajadores y mira para otro lado, es verdad que cuesta mucho ayudar porque la solución es compleja, pero al menos un acto de respeto con el otro sufriente, sabiendo, además, que ese sufrimiento de otro, muy probablemente será propio en el futuro o ya existe en menor medida.
El sufrimiento de los trabajadores de Granja Tres Arroyos, Becar y Piensos tiene solución, que no es sencilla, pero nos necesita a todos luchando para exigir un cambio de las políticas de gobierno, que priorice la industria nacional, que genere la recuperación de los puestos de trabajo perdido y devuelva el poder adquisitivo del salario, nadie se salva solo en este tiempo, cada lucha particular se pierde si se sostiene el modelo de terror que nos impone Milei, es necesario que cada lucha junte todas las luchas y que nos junte a todos los que estamos en la vereda de enfrente a los especuladores financieros que hoy ostentan el poder.
Hacemos un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras, a los comerciantes, a los empresarios del turismo y a las Pymes, porque si no detenemos el plan, el plan nos detiene a nosotros.
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