El plantel conformado por mujeres riojanas confecciona indumentaria de trabajo y vestimenta para academias de danza. Pese a los altos costos de los insumos y la presión de prendas importadas, las trabajadoras impulsan estrategias digitales para comercializar su producción.
La Cooperativa de Trabajo Sol Riojano Ltda. surgió en junio de 2025, cuando un grupo de mujeres que atravesaba dificultades económicas decidió organizarse para generar sus propias fuentes de trabajo. Desde entonces, incorporaron equipamiento para ampliar sus posibilidades de producción y comenzaron a recibir pedidos de distintos rubros.
La tesorera, Cynthia Gallegos, contó que en diciembre de 2025 adquirieron siete máquinas industriales y que, entre marzo y abril de este año, sumaron otras cuatro. Actualmente, están terminando de pagar el equipamiento, que incluye ojaladoras, atracadoras, cinturera, collareta, máquinas overlock y rectas. “Estamos el mes que viene pagando la última cuota ya”, explicó.
Crecimiento productivo y restricciones de infraestructura
El taller funciona en un salón construido al costado de la vivienda de la presidenta de la marca. Sin embargo, el crecimiento de la actividad generó nuevas necesidades de infraestructura. “Nos ha quedado bastante pequeño, bastante pequeño para la cantidad de máquinas”, señaló la referente. Incluso, debieron retirar la mesa de corte del salón para acomodar las herramientas y facilitar las tareas de confección.
La producción abarca una amplia variedad de prendas, según los pedidos que reciben. Entre sus trabajos se encuentran ropa laboral para la empresa privada Río Javial, uniformes para personal administrativo y prendas destinadas a academias de danza. También presentaron un presupuesto para confeccionar chombas para un colegio, mientras buscan ampliar sus oportunidades comerciales.
Competencia con importados y autogestión sin subsidios
La situación del sector textil representa uno de los principales desafíos para sostener la actividad. La competencia de productos importados y sus precios reducidos dificultan la posibilidad de ofrecer prendas a valores accesibles sin comprometer los costos de producción. “Una remera en un precio chino usted la va a conseguir como muy cara en 8.000 pesos. A nosotros ni siquiera de costo nos quedan 8.000 pesos para fabricarla completa”, advirtió Gallegos.
En cuanto al acompañamiento gubernamental, la fábrica recibió algunos insumos, como botones y cierres, además de libros sociales para su funcionamiento. No obstante, sus integrantes consideran que la continuidad del desarrollo debe apoyarse principalmente en el trabajo y la generación de ingresos propios. “Nosotras somos una Cooperativa y nos tenemos que sustentar nosotras”, sostuvo la dirigente.
Formación cooperativa y difusión en redes sociales
Para sus integrantes, la capacitación en economía social también resulta fundamental para fortalecer estas experiencias. En ese sentido, la entrevistada destacó la importancia de incorporar estos contenidos desde la infancia y extenderlos a los niveles educativos superiores. Asimismo, mencionó que existe la posibilidad de que comience a dictarse una diplomatura en cooperativismo y economía social en la Universidad Nacional de La Rioja.
Como parte de su estrategia para llegar a nuevos clientes, la marca mantiene perfiles en Facebook, Instagram y TikTok, con el apoyo de una persona encargada de gestionar sus publicaciones. “Hoy en día, si no estamos en redes sociales, no existimos”, afirmó la artesana.
Fuente: Elaboración de El Portal de las Cooperativas a partir de entrevista realizada en el programa Tendencias, en Radio Argentina (Resistencia, Chaco).
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