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Agricultura: Nanotecnología para reducir el impacto ambiental

Con el “Reconocimiento a la Vinculación Tecnológica Ing. Marcelo Nívoli” distinguieron al proyecto denominado "Desarrollo de nanofertilizantes a base de nanotecnología para incrementar la eficiencia y reducir el impacto ambiental en la agricultura".

 

La iniciativa fue desarrollada por el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica (Incape) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y Universidad Nacional del Litoral (UNL). Los ensayos del proyecto se realizaron en convenio con la empresa Berardo, de la localidad de Urdinarrain. De acuerdo a lo que se comentó a ERA Verde, ahora Conicet-UNL negocia un acuerdo con la agropecuaria entrerriana para poder pasar a una etapa de comercialización del producto y es por esto que la firma se lanzó a la búsqueda de socios inversores.

 

Toda partícula que en alguna de sus tres dimensiones es menor a los 100 nanómetros es considerada una nanopartícula. Para tener una idea de estas dimensiones, un nanómetro resulta de la división de un milímetro por un millón, explica Gustavo Mendow, quien junto a Gonzalo Berongharay encabezan el grupo de investigadores que la semana pasada recibió el reconocimiento “Ing. Marcelo Nívoli” a la innovación tecnológica. La distinción, en la modalidad Experiencias de Vinculación Tecnológica de Desarrollo Productivo, se otorgó a un proyecto que logró a escala nanométrica un material que permite incrementar la eficiencia del uso de fertilizante y reducir así el impacto ambiental en la agricultura. La nanotecnología elaborada permite dosificar el uso de producto, al mismo tiempo que logra mayores rindes, se destacó sobre su potencialidad.

 

“Lo que se trataba de buscar era usar menos fertilizante con el mismo rendimiento de cultivos o utilizar la misma cantidad que se usa en la actualidad, pero obteniendo mayores rendimientos de cosecha. Lo que logramos, y lo que da robustez a este proyecto, es que utilizando menos fertilizante, logramos mayores rendimientos en el cultivo, lo que fue el hallazgo muy importante y le dio tanto éxito a este proyecto”, destacó el investigador.

 

CIENCIA NACIONAL

 

La base científica aportada por Conicet y UNL se basa en dos grandes ramas, la química para sintetizar el material fertilizante a una escala diminuta en laboratorio, y la agronómica para evaluar sus resultados a campo, explicó Mendow en diálogo con ERA Verde. El científico contó que el desarrollo se realizó a partir de un convenio con la empresa Berardo Agropecuaria que tiene sede en Urdinarrain, en el departamento Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos. “Hicimos un convenio con ellos para el desarrollo de un nanofertilizante a base de nitrógeno. Este desarrollo es lo que nosotros postulamos y ganamos con el premio ingeniero Marcelo Nívoli”, contó.

 

Sobre los orígenes de la idea, Mendow narró que desde un principio la empresa quería desarrollar un fertilizante en base a nanotecnología. “Esa fue la inquietud inicial. Nosotros propusimos una serie de desarrollos que podíamos llevar adelante y ellos plantearon que trabajemos fuertemente el nitrógeno, que es uno de los elementos nutrientes más importantes, tanto para el maíz como para el trigo. En la mayor cantidad de los casos se utiliza urea para la fertilización con nitrógeno, y querían un producto en base a nanotecnología para suministrar nitrógeno a los sueldos”.

 

Sobre las características del desarrollo alcanzado, el científico describió que “este nanofertilizante cuenta con dos partes importantes. Una es la nanocápsula, que es una nanopartícula muy pequeñita, que sólo se puede ver con microscopios de transmisión electrónica que pueden ver en el orden del tamaño de los nanómetros. Es así que se desarrolló una nanocápsula. Se sintetizó en laboratorio con éxito con la particularidad que esta nanocápsula es hueca, entonces así el nanofertilizante de nitrógeno se puede incorporar en su interior. Por otro lado, pensamos en una nanocápsula que a su vez sea también ferilizante. Es decir que esta nanocápusla está constituida por elementos que también son un fertilizante. Así logramos dos grandes beneficios. Por un lado, una nanocápsula que permite una liberación más lenta del nitrógeno, logrando que la planta o el cultivo tenga ese nitrógeno disponible por más tiempo. Y por otro, la nanopartícula que es en sí misma un fertilizante. Después de varias idas y vueltas durante de tres años, logramos desarrollar este producto que permitió, básicamente, fue lograr un incremento de los cultivos en el orden del 17% en escala de parcela en la producción agrícola. Y ese producto al fin y al acabo y el proceso de producción terminaron en una solicitud de patente nacional y una evaluación PCT, que es una evaluación internacional para realizar una campaña internacional de patentes”, reveló el investigador.

 

PATENTES Y BÚSQUEDA DE SOCIOS

 

Entre los avances que permitió la distinción se conoció que el proyecto contará con una financiación de la construcción de una planta piloto para hacer ensayos a campo de mayores superficies “debido a que si se quiere aplicar este producto en una hectárea se tiene que producir ya no a una escala de laboratorio, sino a una escala piloto”, explicó Mendow.

 

Por otro lado, con la empresa Berdardo, que mediante un convenio de trabajo financió el proceso de desarrollo durante tres años, se negocia un acuerdo para poder comercializar. “Actualmente la empresa busca socio para llevar este producto al mercado. Es un producto de una utilización muy grande porque se utiliza entre 120 y 150 litros por hectáreas y entonces la producción de esto requiere una infraestructura más grande, por lo que se está en búsqueda de socios para pasar a una escala comercial”, adelantó el investigador.

 

GPS

La edición 2023 del “Reconocimiento Ingeniero Marcelo Raúl Nívoli” lleva el nombre de quién fuera el hacedor de la primera Oficina de Transferencia de Tecnología del Conicet en el año 1985 y quien impulsó las actividades de vinculación tecnológica en el país. Asimismo, el encuentro buscó reflexionar y conmemorar los aportes en gestión de Isabel Mac Donald, quien fue trabajadora de la ciencia en el Conicet, presidenta de la Fundación InnovaT y militante comprometida con las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, como también compañera de vida de Nívoli. En homenaje a las enseñanzas y legados la edición 2024 tomará el nombre de “Reconocimiento Nívoli Mac Donald a la Vinculación Tecnológica”.

 

 

Con información de Prensa Conicet Santa Fe

De la Redacción de ERA Verde

 

 

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