Download http://bigtheme.net/joomla Free Templates Joomla! 3
Inicio » Novedades » Caso López: pedirán abrir una causa por “falso testimonio” contra uno de los policías que declaró

Caso López: pedirán abrir una causa por “falso testimonio” contra uno de los policías que declaró

Se trata del cabo Carlos Toso, a quien diferentes testimonios lo ubican en la Jefatura Departamental, frente a Jorge López, mientras era golpeado por diferentes efectivos policiales. Sin embargo, dijo que no vio nada. Los fiscales ya adelantaron que pedirán accionar en su contra por “falso testimonio”.

Informe: JORGE RUBÉN DÍAZ de EL MIÉRCOLES DIGITAL

Colaboración: M.B y M.R.

 

Fueron 19 los testigos que declararon este miércoles, en lo que fue la tercera jornada del juicio a nueve policías y un médico policial imputados por la golpiza a Jorge López ocurrida en el domicilio de su hermano y en la Jefatura Departamental Uruguay, el 25 de mayo de 2015. (Ver nota).

La mañana empezó con las declaraciones por video-conferencia con diferentes peritos profesionales  que analizaron las pruebas enviadas desde Concepción del Uruguay. Así lo hicieron los licenciados Antonio María Daniel Vitali y Milton Ariel Albornoz; la comisaria bioquímica María Silvina Taleb; el médico interino del Cuerpo Médico Forense de Paraná, Luis Molteni, y el bioingeniero Juan Federico Rossi.

Luego desfilaron los testigos para declarar frente al Tribunal compuesto por los jueces Gervasio Labriola, Alejandro Grippo y Gustavo Díaz.

UNA DECLARACIÓN QUE TERMINARÁ EN PEDIDO DE ACCIÓN “POR FALSO TESTIMONIO”

El primero fue el que más controversias generó, como ocurrió el año pasado en el fallido juicio: el del cabo Carlos Toso. Él fue quien trasladó a Oscar Aníbal López (hermano de Jorge) hasta la Jefatura Departamental, tal como lo relató en su declaración del lunes (Ver nota). Sin embargo, pese a estar frente a Jorge López cuando era golpeado en los pasillos, y mientras custodiaba a Oscar, dijo que no vio nada.

El testimonio de su compañero de patrulla también compromete a Toso.

En principio, expresó que llegó al lugar del hecho con Arias, Aquino y Povoroznik. Que cuando bajaron del patrullero vio a un muchacho con unas piedras: “Le pido que las suelte y las tire al piso”, relató.

Arias le ordena llevar al detenido Oscar Aníbal López y, en el móvil 447, lo llevó con Silvio Aquino a la Jefatura. Según él, en el trayecto le preguntó a López qué había pasado y que éste no le contestó. Empero, líneas más abajo, Aquino, su compañero de patrulla, lo contradijo al señalar que en el traslado “ellos hablaban, parecían que se conocían”.

Dijo que Jorge López llegó “entre 5 y 25 minutos más tarde” y que lo vio frente a la puerta del baño, acostado en el piso. Cuando lo consultaron por qué, indicó: “El que lo trajo lo habrá dejado así”, y que además no recuerda haber visto que a Jorge López lo custodien o le peguen. “Estuvo acostado hasta que lo llevaron al patio interno”, siguió. No se acordó cuántos policías lo llevaron, pero que mientras López estaba acostado no vio a nadie custodiándolo, porque  no miró qué pasaba atrás de él.

Cuando le preguntaron si debía estar al tanto de lo que pasa en el lugar para preservar la integridad del detenido, y en este caso puntual de lo que sucedía detrás de él, en el pasillo, contestó que él se limitó a lo que pasaba delante de él, “donde estaba sentado el detenido”.

Ante la insistencia de la Fiscalía y de la Querella, visiblemente molestos por las contradicciones e inconsistencia de su declaración, reconoció que escuchó a Jorge López gritando, y que le preguntó por qué: “Me dijo que tenía hernia de disco y que le dolía”, expuso, y aseguró que no vio funcionarios policiales cerca de López.

Entre otros puntos, indicó que el jefe, Eloy Fernández “lo relevó de la custodia”. Aclaró que él estaba a cargo de la custodia de Oscar Aníbal López y de nadie más, que se dedicó sólo a eso y no es su responsabilidad la manera de custodiar de otros a los detenidos a cargo. En todo el tiempo que estuvo ahí aseveró que no vio a otro detenido, pero después se contradijo porque dijo ver “sólo dos detenidos”, y que después se enteró que eran tres.

No le vio lesiones en la cara a ninguno de los detenidos, no recordó haber visto a López esposado. “Aníbal sí estaba esposado”, y que cree que por detrás. No percibió olor en el lugar, ni oyó a nadie hablar con Jorge López en el lugar. Cree que en el pasillo lo paró el encargado de Guardia para pedirle los datos del detenido. En ese recorrido no vio al médico (Jorge Valdéz) ni llevó al detenido a Sanidad. Tampoco recordó que los detenidos dialogaran.

Al concluir el fiscal Lombardi se reservó la facultad de requerir testimonios para accionar contra Toso por el delito de falso testimonio.

 

LOS TESTIGOS DE LOS CUCHILLOS

Estela Paulina Enríquez, Nidia Angélica Poetto y José Luis Blanc, viven en el barrio Bajada Grande, a pocos metros de la casa de Oscar López.

Enríquez es una mujer de 72 años. No recordaba su declaración en Fiscalía del 12 de junio de 2015, en la que relató todo lo que vio, pero cuando el fiscal Fernando Lombardi se lo leyó, lo ratificó. Entre los puntos de esa declaración -no muy diferente al de otros vecinos que declararon en los días previos- señaló que un motociclista de la Policía se cayó sobre calle Sarmiento, y que su hijo, Guillermo Almirón, que estaba mirando lo que ocurría, recibió un impacto de una bala de goma en su cabeza.

“Me fueron a buscar (los policías) para que salga de testigo”, contó a su turno Poetto, y que un policía “levantó un cuchillo de una cuneta, a mitad de cuadra entre Alberdi y  Sarmiento”. Los fiscales le mostraron el cuchillo y lo reconoció. Esa acta la hizo Ulises Lossa.

Algo similar ocurrió con Blanc, quien es docente. Éste salió de su casa hacia un almacén y se encontró con un par de policías que lo pararon y le pidieron que testifique sobre el hallazgo de un arma blanca. “Pero yo no vi ninguna”, indicó, y aseguró que vio “una camioneta policial con los vidrios rotos en la parte de atrás”.

 

SIGUIERON DECLARANDO OTROS POLICÍAS

Por la tarde lo hizo Daniel Osvaldo Huck, quien era chofer de un móvil policial. Él se enteró por la radio policial de los inconvenientes en el barrio Bajada Grande y avisó al Jefe de Operaciones, Eloy Fernández. Explicó que a los detenidos los vio en el patio y que con el oficial Walter Almada le limpiaron el rostro a López. Después, que presenció la discusión entre Eloy Fernández y Delersse, quien se negaba a trasladar a López. Contó que sabía que ese día debía estar de turno como Jefe de Operaciones el oficial Rodrigo Huerta pero que, “por cuestiones personales”, le pidió a Fernández que lo cubriera. Por último, señaló que los detenidos son “responsabilidad del Jefe de turno”.

También declararon el cabo Luis Manuel López Tomas, quien tomó fotografías en los lugares de los hechos.

En tanto, la cabo Laura Gisela Bonato, que trabaja en la sección Logística de la Jefatura, dijo asistir a Asín, “quien sangraba”, y a Povoroznik porque “tenía sangre en la cara”. Apuntó que vio a López en el patio junto a varios efectivos: “Me paré de chusma, estaba mojado”. Después le mostraron el video (en el que se reconoció) donde se la ve en actitud jocosa hacia donde estaba López. “Me habré estado riendo de alguna broma de algún compañero, yo no me burlo de nadie, nunca”, se defendió.

El cabo Federico Damián Arbelo, integrante del Grupo Especial que ese día estaba con el desfile del 25 de Mayo, al igual que hizo su superior en la jornada del martes (Ver nota). Reconoció que el suboficial Miguel Ángel Del Valle “manguereó” a Jorge López antes de subirlo a la Traffic para llevarlo a la Comisaría Primera. No obstante, aclaró: “No estoy seguro, pero creo que fue él, con una especie de manguera”, aunque no dijo que la hidrolavadora estaba encendida.

Silvio Fabián Aquino era chofer del móvil en el que, junto a Toso, se trasladó a Oscar López. En su declaración dijo que no tuvo problemas en el viaje y que su compañero hablaba con el detenido. “Parecían que se conocían”, señaló, complicando la condición de su compañero.

Miguel Angel Gamarra es cocinero de la Jefatura. En el video del patio interno donde se ve como lo “lavaban” a Jorge López se observa su expresión de asco y sorpresa. Él confesó que acercó una bolsa de nylon para que aquél “no mojara el asiento de la Traffic”.

También declaró su compañero de trabajo en la cocina, Daniel Amadeo Suffo, aunque al parecer con menos memoria: “No recuerdo si había detenidos en el puesto 3. Sólo fui a ofrecer el desayuno. A los dos o tres días me enteré por los medios que habían llevado a un detenido y que lo habían ‘lavado’”. También le mostraron el mismo video que a Gamarra y se reconoció en el lugar. “Ahora que veo esto creo que había una persona ahí, tal vez por lo que salió en los medios lo relaciono con lo que vi”, manifestó.

Lucila Pérez es administrativa de la Jefatura y cumple funciones en Logística de ese lugar. Dijo que atendió a Asín, “que estaba lesionado”. “Tenía un tajo grande atrás de su cabeza. Sangraba. Estaba muy sucio”. Contó, y que Povoroznik también estaba herido pero que a éste lo atendió su compañera Bonato. También señaló que vio a los detenidos sentados en el patio: “Los observé desde la ventana de mi oficina que está en el primer piso”.

Marcelo Alberto Mosqueda, es cabo pasivo. Estuvo imputado en esta causa pero luego fue absuelto. Dijo que fue al lugar de los hechos tras escuchar el pedido de ayuda desde el móvil de la Comisaría Segunda. Allí asistió a Asín, porque estaba herido. Le dieron la responsabilidad de trasladar a un detenido: “era una persona alta, joven”, detalló, aunque no dio el nombre. “Lo dejé en Antecedentes y el jefe de calle, Francisco Borges, me ordenó que siga de recorrida”, expresó.

La jornada la cerró el oficial Eduardo Jesús Sánchez, quien ratificó el acta de allanamiento y secuestro de elementos que realizó la fiscal Melisa Ríos y su equipo judicial en la Jefatura Departamental, entre estos la “hidrolavadora”.

 

click en las imágenes para ampliar

 

Deja tu comentario

comentarios

Destacado

PASO nacionales: en Entre Ríos sí habrá competencia

Aunque en las fórmulas nacionales nadie compite contra nadie, en la provincia de Entre Ríos …