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El adiós a Miguel Ángel Pepe

La ciudad lamenta la partida de este veterano luchador por la libertad, la igualdad y la solidaridad. Agrimensor de profesión, estudioso en diferentes áreas que lo apasionaban, su vida estuvo consagrada a promover el cooperativismo, la educación y las ideas del socialismo. Fue docente y decano normalizador de la UTN al restituirse la democracia, primer presidente del Club Parque Sur, impulsor de la cooperativa de obras públicas y candidato del PS en diferentes elecciones. En 2019 fue nombrado “Vecino Destacado” de Concepción del Uruguay.

 

Por la REDACCIÓN de EL MIÉRCOLES DIGITAL

 

A los 95 años falleció este lunes 1º de febrero el agrimensor y cooperativista Miguel Angel Pepe, una de las personalidades prestigiosas de nuestra ciudad. En 2019 la Municipalidad lo nombró “Vecino Destacado”, con razones más que sobradas: fue agrimensor, actor de teatro, arqueólogo, docente, decano de la UTN, escritor, director de la Fraternidad, dirigente cooperativista, presidente del Colegio de Ingenieros de Entre Ríos, autor de cuentos y poesías, militante socialista, candidato a intendente, titular de la Mesa de las Cooperativas de Entre Ríos, fundador o impulsor de importantes empresas cooperativas de la región, y el primer presidente del club Parque Sur. No se realizó velatorio, sus restos fueron sepultados a las 11 en el cementerio municipal local.

Resumen de una vida impar

Es imposible resumir en pocas líneas la fecunda vida de don Miguel Ángel Pepe. Había nacido en Concepción del Uruguay el 10 de agosto de 1925. Se afilió al socialismo el 15 de diciembre de 1945, como recordaba con exactitud y orgullo. En 1946 egresó de la Facultad de Humanidad de la Universidad Nacional de la Plata como profesor, y tres años después, obtuvo el título de agrimensor en la Facultad de Ingeniería de la UNLP.

Desde sus años juveniles tuvo actuación tanto en el movimiento cooperativista como en las filas del Partido Socialista, abrevando en figuras de la dimensión de Carlos Sánchez Viamonte, Alfredo Palacios y Mario Bravo, entre otros. Esa militancia decidida y que lo marcaría toda la vida le permitió conocer y trabar amistad con personalidades como Alicia Moreau, a quien recibió en su hogar en visitas a la ciudad.

En una entrevista contó que se sumó el mismo año tanto al cooperativismo como al Partido Socialista. Realizó sus estudios superiores en La Plata, y de regreso en nuestra ciudad, continuó con sus compromisos de militancia en el socialismo y en la legendaria cooperativa El Despertar del Obrero, donde se relacionó con figuras del cooperativismo y la lucha sindical en Concepción del Uruguay, como Juan Balsechi, Roberto Uncal y Carlos Fernández Canavessi.

En ese marco participó de la creación de Copul, la Cooperativa de Obras Públicas Uruguay, y fue consejero de la cooperativa de seguros Río Uruguay hasta 2005. A fines de los años 90 fue también presidente de la Mesa de Coordinación de las Federaciones Cooperativas de Entre Ríos.

Miguel Pepe fue además el primer presidente del Club Parque Sur, surgido en 1973 de la fusión de dos clubes preexistentes: División y Pescadores. Y una década después, en 1984, fue nombrado “decano normalizador” de la facultad regional de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), es decir el encargado de democratizarla tras la noche dictatorial. No fue su única vinculación con la educación: además de ser docente durante muchos años,  fue también parte del grupo de personas que luchó para restituir, a comienzos de la década de 1960, los cursos del Profesorado de la Escuela Normal, y formó parte del elenco docente en la especialidad Matemáticas y Física, que le dieran tanto prestigio al Profesorado uruguayense.

"No creo en la cooperación como una panacea universal. Los que buscan el paraíso en la tierra generalmente encuentran el infierno. La cooperativa no resuelve todos los problemas, sino que ayuda a los que menos tienen a organizarse para defenderse". (Entrevista en el año 2000).

Autor de varios libros en los que reflejó su vena como escritor, con un vuelo narrativo y a la vez poético, a partir de la extraordinaria experiencia acumulada en su vida (“Memorias del Caminante”, 2005; “Vivir Entre Ríos” 2009 y “Ausencia de María”, 2015), todos editados por Ediciones de la Utopía). El último fue motivado por el adiós en 2014 a María Saravia, su amada compañera de toda la vida.

María fue tan importante en la vida de Miguel, como amiga, compañera, amante, socia incondicional de sus travesías, que "tras su muerte, Miguel comenzó a morirse él también", coinciden en señalar amistades de la pareja.

Reconocimientos

Miguel recibió varios reconocimientos en vida. Entre los más notables, en 2015 la Universidad de Concepción del Uruguay lo homenajeó con un audiovisual de 20 minutos de duración. El trabajo fue realizado por Hugo Barreto y Esteban Corazza, en el marco del ciclo “Nombres propios” que realizó diferentes videos sobre personalidades de la vida cultural uruguayense. (Ver nota).

Video homenaje a Miguel Pepe, realizado en 2015 por la UCU.

En 2019 fue nombrado “Vecino Destacado” de Concepción del Uruguay, por lo que el presidente municipal Martín Oliva y el ex intendente José Eduardo Lauritto entregaron en su domicilio particular un diploma y el decreto de designación. (Ver nota).

 

El titular del Ipcymer, Ricardo Etchemendy, expresó su "más sentido pésame para ese gran dirigente cooperativista que dejó una enseñanza para las generaciones futuras".

El caminante

Miguel era poseedor de una enorme cantidad de anécdotas que narraba de manera deslumbrante. Muchas de ellas están volcadas en sus libros, otras quedan en la memoria de quienes tuvieron la dicha de compartir su conversación: “Siempre he sentido un atractivo especial por los relatos de mi pago chico. Quizás ese de pintar la propia aldea, o el pensar que el mundo está aquí, a mi lado y que cada vida es una experiencia irrepetible, ha hecho que todo lo que me rodea, sea trascendente o no, me demora y me produce ese placer que ocultan las pequeñas cosas cotidianas”.

Así se expresó Miguel Ángel Pepe en “Sin caballo y en Montiel”, un cuento originado en la anécdota sobre Héctor Roberto Chavero, tipógrafo del periódico uruguayense Tribuna, quien pasaría a la inmortalidad con el nombre de “Atahualpa Yupanqui”, una figura central de la cultura popular argentina.

Del mismo modo, poco tiempo atrás contó en una entrevista con Marcelo Sgalia (prensa del club Parque Sur), que la noche del 10 de mayo de 1981 fue a la cantina del club a festejar que Francia había elegido al socialista Francois Mitterrand como presidente. “Llegué a mi casa y le dije a María: ¿Con quién puedo festejar este acontecimiento? No tengo dónde ir, los milicos han deshecho todo intento de democracia en el país, la gente no quiere ni oír hablar de política, me siento horriblemente solo. Me voy a Parque Sur, en el club me tomo un vino con mis amigos y festejo. Cuando llegué a la cantina de mi viejo club de la ribera, estaban los de siempre en ese frío domingo de invierno y yo exultante: ‘Una vuelta para todos, yo pago porque quiero festejar el triunfo de…’ No pude terminar: el petiso Tarico, con un gesto de hombre acostumbrado a escuchar falsas expresiones me dijo: ‘¡Ah, claro, ahora todos son de River!’ Volví a mi hogar, derrotado el día del gran triunfo. Me tomé un vino y me acosté”. (Ver nota).

“Sólo la solidaridad puede salvarnos”

En una entrevista en abril de 2000, Miguel Pepe dijo esa frase, que quedó como titulo. Allí dejaba profundos conceptos sobre su concepción cooperativista. Reproducimos aquí algunos párrafos relevantes.

Entrevista en la revista "En Marcha" en marzo de 2000.

“Desde que me afilié al socialismo, allá por 1945, supe que lo que había escrito Juan B. Justo sobre la "Cooperación Libre" era algo muy claro y eficiente para apoyar la liberación económica de los trabajadores y que coincidía con lo que yo pensaba de la militancia política: una forma activa y práctica de desarrollar una idea, de abandonar las elucubraciones teóricas y trabajar en algo palpable, cuyos resultados fueran el fruto de la actividad cotidiana.

—¿Cree que el cooperativismo puede ser verdaderamente la herramienta para esa liberación?

No creo en la cooperación como una panacea universal. Los que buscan el paraíso en la tierra generalmente encuentran el infierno. La cooperativa no resuelve todos los problemas, sino que ayuda a los que menos tienen a organizarse para defenderse. Las cooperativas no son sociedades de beneficencia, sino organizaciones económicas que en lugar de tener un propietario capitalista, están al servicio de sus asociados. Si yo no tengo un capital para encarar una empresa de producción, de comercialización o de servicios, uniéndome a otros que se encuentran en una situación similar puedo ir pensando en la creación de una forma jurídica que se adapte a las necesidades inmediatas. Ahí aparece la cooperación como herramienta para reunir voluntades, capitales y esfuerzos”.

Candidato a Intendente… con pocos votos y mucho humor

En 1962 fue candidato a intendente por el Partido Socialista de Alfredo Palacios y Alicia Moreau, fuerza política con la que sostendría su compromiso durante toda su vida, y de la que fue candidato en diferentes elecciones. Pero en esa elección en particular ocurrió algo que Miguel contaría entre risas durante toda su vida, y le reprocharía (entre bromas) a su amada María por siempre. Así lo contó en la página 94 de su “Memorias del Caminante”:

La boleta de 1962 (archivo Jorge Villanova).

“LA TRAICIÓN. Durante el gobierno de Arturo Frondizi los llamados ‘planteos militares’ se repetían casi diariamente. Los milicos prácticamente no lo dejaron gobernar. La cosa venía fea desde el día en que se firmó el Pacto de Caracas entre don Arturo y el que te dije. Era un gobierno bien intencionado pero sin estabilidad ni fuerza propia. A cada rato parecía que se caía. En medio de todos esos problemas se llamó a elecciones con el peronismo proscripto. A mí me candidatearon los amigos socialistas para intendente. Hubo conversaciones cono los peronistas del pueblo que ante la eliminación arbitraria de su movimiento iban a apoyarme como voto bronca fuertemente opositor. Yo tenía el futuro más que asegurado, no podía ganarme nadie. Pero hete aquí que unos pocos días antes del comicio, debido a presiones políticas, don Arturo levanta la proscripción y yo en bolas y sin documentos. Ese domingo se votó con furia en todo el país. Ganaron los peronistas en forma impecable. Yo seguía el escrutinio para ver cuántos míseros sufragios había obtenido. En mi mesa electoral había un solo voto, el mío y en la mesa femenina donde mi queridísima esposa había cumplido con su deber cívico ninguno. Yo no soy hombre rencoroso pero esa trastada, se lo juro, nunca se la voy a perdonar a mi mujer, negra traidora, hasta el día de mi muerte. Se lo juro”.

Repercusiones

Su compañero y amigo de tantos años en la Río Uruguay, Rodolfo Negri, lo despidió señalándolo como “un ícono del cooperativismo, del socialismo; pero sobre un hombre comprometido por la causa de los que más necesitan y por la construcción de un mundo mejor, más igualitario, más justo”.

El PS uruguayense saludó al “histórico militante socialista de nuestra ciudad, una figura importante en la historia del socialismo y el cooperativismo uruguayense”, y recordó que “siempre estuvo presente en debates y encuentros partidarios –como los tradicionales almuerzos del Día del Trabajador–, donde aportaba sus visiones y experiencias. Nos dejó sus anécdotas, historias y poesías en trabajos entrañables”…

Miguel Pepe y Ramón Pedhelez, unos años atrás, los dos afiliados más antiguos del socialismo en Entre Ríos (archivo Jorge Villanova).

El titular del del Instituto de Promoción Cooperativa y Mutualidades de Entre Ríos (Ipcymer), Ricardo Vasco Etchemendy, expresó su "más sentido pésame para ese gran dirigente cooperativista que dejó una enseñanza para las generaciones futuras. Un gran militante de la economía social en momentos difíciles del país donde había que defender a las cooperativas y mutuales ante las políticos económicas establecidas por las dictaduras cívico militar eclesiástica".

El historiador Jorge Villanova remarcó sobre Miguel que “representaba en nuestro imaginario, al militante socialista que buscaba el mundo mejor, más justo y más igualitario. Admirador de Alfredo Palacios, creo que nunca dejó de ser su norte. Quienes tuvimos el honor de ser distinguidos con su amistad, nos cabe recordarlo en su obra y ejemplo de honestidad”.

El titular de la cooperativa Río Uruguay, Juan Carlos Lucio Godoy, también lo despidió con sentidas palabras: “Miguel Pepe representó la esencia del progresismo nacional. Un socialista, intelectual como la inmensa mayoría de ellos, inserto en toda la comunidad como pocos, capaz de frecuentar el club División, la Universidad, de escribir libros, ser creador de cooperativas y frecuentar todos los rincones sociales. Fue una de las personas más respetadas que yo conocí. Un ejemplo para nuestra ciudad, un ser extraordinario. En RUS hoy estamos de duelo y creo que la ciudad también”.

Férrea fidelidad a sus ideales

Miguel Pepe es una figura de una estirpe legendaria, de la que Concepción del Uruguay dio ejemplares inigualables y en la que las generaciones que vienen pueden inspirarse para seguir construyendo un mundo mejor: todo le interesaba, la cultura, la historia, el deporte, la educación, la economía, la ciencia, la política... Y en todo aportó positivamente, empujando en la medida de sus posibilidades, hacia mayores horizontes de libertad e igualdad, impulsando con fervor experiencias de cooperación y solidaridad y no de competencia o individualismo. Hasta el final de sus días expresó fidelidad férrea a esos ideales y por eso era habitual verlo en todo aquello que concitaba su juvenil curiosidad. El reconocimiento merecido de "Vecino Destacado", que no buscó, fue el producto de décadas de aporte desinteresado. La comunidad uruguayense lo despide hoy con emoción y con enorme respeto.

Hasta siempre, Miguel Angel Pepe, vecino destacado de la ciudad de Concepción del Uruguay.

Testimonios

Godoy: “Una de las personas más respetadas que conocí”

El titular de la cooperativa Río Uruguay, Juan Carlos Lucio Godoy –también ex intendente uruguayense– lo recordó con sentidas palabras: “Miguel Pepe representó la esencia del progresismo nacional. Un socialista, intelectual como la inmensa mayoría de ellos, inserto en toda la comunidad como pocos, capaz de frecuentar el club División, la Universidad, de escribir libros, ser creador de cooperativas y frecuentar todos los rincones sociales.  Defendí su nombre para ser el primer Decano de la democracia en la UTN y compartimos distintos lugares del cooperativismo lugareño y entrerriano. Supimos y pudimos disfrutar en común, yo mucho menor que ellos, de la amistad con Roberto Uncal y de Bebe Fernández Canavessi, un regalo que me dio la vida. Unos próceres todos. Y un humor en medio de tantos dolores anti democráticos que hacían, o hicieron, pasar la vida un poco mejor.  Con su esposa Maria, de quien era un orgulloso compañero, recorrían lugares haciendo un poco de arqueólogos. María fue mi profesora de historia así que su recuerdo es imborrable y con una tranquilidad tan hermosa que habrá sido un poco eso también que hacía de Miguel un ser distinto. Son muchas, demasiadas para plasmarlas, las anécdotas con Miguel, mi tremenda vida laboral me impidió disfrutarlo, mi vida es un viaje, pero lo que pude hacer junto a él fue fantástico. Intelectualidad con raíces en la historia, la política, la universidad, el cooperativismo y la cultura hicieron de Miguel un multifacético y por todo ello una de las personas más respetadas que yo conocí. Fuimos socios, amigos, camaradas, correligionarios, cooperativistas y después no lo vi más por años. Todo eso vivi con y sin Miguel y cuando esa vida se fue es cuando hacemos el mejor balance. El de la vida y qué hermosa la que supo tener Miguel, que quedará como ejemplo para nuestra ciudad. Un abrazo solidario para un ser extraordinario. En RUS hoy estamos de duelo y creo que la ciudad también”.

Villanova: “Buscaba un mundo mejor, más justo y más igualitario”

El historiador Jorge Villanova resumió así su mirada sobre Miguel: “Allá por 2011 cuando me propuse reconstruir la historia de Fernández y Brizuela, concejales socialistas en el año 30, Miguel fue la primera persona que consulté. Hasta entonces no tenía demasiado trato. Demás está decir que fue por demás generoso. De los concejales tenía apenas un vago recuerdo, era muy chico, apenas uno gurí de 8 o 9 años, pero a partir de entonces lo vi varias veces, y en cada encuentro era un libro abierto sobre la historia del socialismo local. Por entonces, me tocaba ejercer una responsabilidad partidaria, y para mi sorpresa, ante una invitación que le hice volvió a pisar la Casa del Pueblo, donde junto a otro entrañable amigo Pancho Azcurrain participaba de los encuentros los 1° de Mayo y se acercó a la Biblioteca ‘Alfredo Bravo’. Unos cuantos de sus libros están ahí, fácilmente identificables con el sello “María Saravia-Miguel Pepe”. No era poco, Miguel representaba en nuestro imaginario socialista, como aquellos concejales del libro, al que le hizo un prólogo maravilloso, el militante socialista que buscaba el mundo mejor, más justo y más igualitario. Tenía también Miguel un gran conocimiento de la tierra en que pisaba y sobre lo que hablaba, empirismo de caminante. Con María recorrieron el país, creo que en auto y casilla rodante, de punta a punta y también alguna vez salieron al exterior. Fruto de esos viajes quedaron en preparación varios bocetos para futuros libros, como por ejemplo una colección de imágenes tomadas en las antiguas iglesias coloniales, de los ángeles arcabuceros, que mostraba con orgullo a quien lo visitaba, como también un hermoso cenicero de cobre que, contaba, se lo había regalado el mismísimo Salvador Allende. Admirador de Alfredo Palacios, creo que nunca dejó de ser su norte. Con enojos, alejamientos y regresos, el pensamiento humanista y socialista de Palacios fue el que defendió y ejerció, y quienes tuvimos el honor de ser distinguidos con su amistad, nos cabe la tarea de recordarlo permanentemente en su obra y ejemplo de honestidad”.

Negri: “Un ícono del cooperativismo”

Su compañero y amigo de tantos años en la Río Uruguay, Rodolfo Negri, actual concejal, lo despidió con las siguientes palabras: “Me llega la información pero no quiero creerlo. A las 3,30 –me escriben– se nos fue Miguel Pepe. Necesito chequearlo, no pude ser cierto… pero lo es. Es difícil escribir cuando uno está demasiado involucrado y este es el caso, Miguel Pepe era una persona a quien consideraba un amigo, alguien a quien admiraba profundamente. Me acabo de enterar y el dolor es mas fuerte que el profesionalismo. Ícono del Cooperativismo, del socialismo; pero –sobre todo– hombre comprometido por la causa de los que más necesitan y por la construcción de un mundo mejor, más igualitario, más justo. Libertad, justicia social y lucha contra el capitalismo; los conceptos que dejaba siempre en el diálogo. Su preocupación estuvo en la difusión de las ideas cooperativistas y solidarias, viéndolas como la solución a los problemas que originaba el capitalismo. Estos valores asociaban la justicia social y la libertad, principios que repetía y rescataba permanentemente. Miguel sostenía ser socialista, democrático y cristiano. Un hombre coherente en su forma de vida y de pensar. Cuando todavía trabajaba en Rio Uruguay Seguros (Miguel fue miembro del Consejo de Administración durante varios años), hicimos decenas de viajes juntos a encuentros cooperativistas y en ellos me relataba todo sobre su vida. Casi que me adelantó lo que fue después su libro “Historias de un Caminante”. Con el tiempo, dejamos de viajar, no obstante me distinguía todas las semanas con el privilegio de su visita. Eran quince o veinte minutos maravillosos.  Yo dejaba todo y me dedicaba solamente a él, durante el tiempo que compartíamos. Era una alegría contar con su presencia y disfrutar de su amena charla, siempre –siempre– aprendiendo algo… Hoy para mí es un día de tremenda tristeza. Partió un amigo”.

 

 

 

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