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OPINIÓN

Maldonado en la escuela

La desaparición de Santiago Maldonado genera muchas repercusiones y mas aun en el escenario de una contienda electoral. La idea de tocar el tema en las escuelas se convirtió, para la mayoría de los medios de comunicación, en una herejía.  ¿No se puede debatir un tema de actualidad en la escuela? Quienes suponen que ello contamina a los niños  y jóvenes tienen una escuálida idea de la democracia

 

Por ANÍBAL GALLAY

En 1925 tuvo lugar, en el estado de Tennessee (EEUU)  un juicio contra el profesor John Scopes. Fue acusado de transgredir la ley del Estado que prohibía  enseñar la teoría de la evolución de Charles Darwin. O mejor dicho excluir del currículum escolar otra explicación que no fuera el creacionismo, fundamentado en la Biblia. Aunque hoy pueda parecer absurdo el profesor de secundaria fue encontrado culpable y al  hecho se lo conoció  como “el juicio del mono”. (En youtube puede encontrarse una  versión cinematográfica bajo el título “Heredarás el viento”)

El 25 de marzo de 1980, el juez Héctor Gustavo de la Serna dictamina que se quemen un millón y medio de libros del Centro Editor de América Latina. Ellos por contener contenidos marxistas. El juez era un militar retirado.

El 3 de enero de 1999, en la revista Rocinante de Santiago de Chile, publicó una entrevista al dictador Augusto Pinochet. Y dijo:

“Los estudiantes van a la Universidad a estudiar, no a pensar… y si aún les quedan energías, para eso está el deporte”.

 El 27 de agosto de 2017, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich expresó en un programa de televisión:

Yo tengo una fuerte convicción de que la Gendarmería no fue responsable de la desaparición. Había 40 gendarmes. Una desaparición forzosa es que los 40 se comploten, metan a una persona en un camión y se lo lleven“.

Estas situaciones tienen algo en común: pensar es peligroso. Debatir es una práctica terrorista. “Tener una íntima convicción” es un punto de llegada por el sendero de sinrazón.

La racionalidad se escapa irremediablemente con estos hechos y afirmaciones.

 

Represión y desaparición

Hace ya varias semanas que Santiago Maldonado es un desaparecido. Y desapareció después de una represión de Gendarmería  con la orden de desalojar a quienes cortaban la ruta. No está probado que Gendarmería lo haya llevado, pero la sospecha es sólida.

Esto generó un tembladeral  y el gobierno no tiene respuesta, al mismo tiempo que se indigna que se hable de “desaparición forzada”.

Los gremios docentes tuvieron la iniciativa de llevar a las escuelas el tema de la desaparición de Santiago Maldonado, a quien Clarín llama “el artesano”, despojándolo de personalidad.

Esta iniciativa de los gremios mereció la repulsa de la mayoría de los medios de comunicación. Aparecen entonces frases contundentes: quieren adoctrinar a los niños y jóvenes; esto es meter la política en las escuelas; esto no es educación; usan a los niños para para hacer política…

Lo que propone CTERA es eso: una sugerencia. No es una obligación.

 

EDUCACIÓN Y POLÍTICA

La educación en sí es un hecho político. Los contenidos curriculares tienen una carga ideológica. ¿Podría no tenerla?

La educación no es neutra. Si se pretende que así lo sea, ya no se estaría hablando de educación, sino de un mero adiestramiento técnico.

Esa oposición implica subestimar a los niños y jóvenes, suponiendo que la política los contamina. Y una contradicción flagrante: los jóvenes tienen la facultad de votar desde los dieciséis años, pero no deberían debatir sobre los hechos que ocurren en el país.

La confrontación de ideas, las argumentaciones, los pareceres, los puntos de vista,  son inherentes al ser humano. Esto se dijo hace dos mil quinientos años, a muchos no les ha llegado el mensaje. El ejercicio de la racionalidad  define al ser humano.

Hay un hecho objetivo: Santiago Maldonado está desaparecido. A partir de allí un buen docente podrá enhebrar  muchas preguntas y generar un debate enriquecedor. Y de paso enseñar a debatir, sopesar argumentos, escuchar, confrontar.  Debería ser una  oportunidad de práctica democrática.

rubengallay@hotmail.com

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